Ya esta bien de que a unos estados se les ayude por matar y a otros se les bloquee porque tienen la dignidad de llamarte a la cara asesino.


El paramilitarismo es la herramienta de guerra sucia y terror del Estado colombiano y multinacionales

La Fiscalía General reveló el 13 de enero 2011 que tiene documentados 173 mil 183 casos de homicidios, mil 597 masacres y 34 mil 467 desapariciones cometidas por paramilitares de las supuestamente disueltas y auto-denominadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Internacional | abpnoticias | 02-02-2011 |
El registro, que recoge datos desde 2005 hasta el 1 de diciembre del pasado año (2010), también refiere tener documentado el desplazamiento forzoso masivo de 74 mil 990 comunidades y el reclutamiento de tres mil 557 menores de edad por parte de paramilitares “AUC”.Según el informe, los ex integrantes del referido grupo paramilitar están implicados en tres mil 527 casos de secuestro, tres mil 532 de extorsión, 677 de violencia de género, 68 de narcotráfico y 28 mil 167 de otras conductas delictivas, sin precisar cuáles. De acuerdo la fuente judicial, en la actualidad la entidad avanza en las diligencias de confesión de 51 mil 616 hechos por parte de ex paramilitares acogidos a la denominada Ley de Justicia y Paz, en casos con 65 mil 747 víctimas relacionadas.Dichas diligencia ha permitido a las autoridades -siempre según el reporte-hallar tres mil 37 fosas comunes, en las que se logró encontrar tres mil 678 cadáveres, con mil 323 cuerpos identificados plenamente.A su vez, las investigaciones y las confesiones permitieron establecer la presunta vinculación a los paramilitares de 429 políticos, 381 miembros de las fuerzas de seguridad, 155 funcionarios civiles, además de otras siete mil 67 personas. 

Las AUC se crearon en abril de 1997 con el fin de agrupar a muchas de las múltiples bandas de ultraderecha que operaban en el país, patrocinadas por grupos de ganaderos, terratenientes y narcotraficantes.

Más del 70 por ciento de sus ingresos provenían del narcotráfico, e igualmente se financiaban con el secuestro y la extorsión, además de recibir dinero de multinacionales con presencia en las zonas bajo su control.

Asimismo, recibieron colaboración de varios miembros de Ejército, al tiempo que tuvieron estrechos vínculos con múltiples políticos colombianos.

Finalmente las AUC se disolvieron en 2006 en un proceso que resultó parcial e incompleto durante la administración del ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010).

Sin embargo, informes de prensa y de organizaciones no gubernamentales y asociaciones de víctimas como MOVICE sostienen que muchos de sus miembros siguen delinquiendo desde la cárcel y varios de sus frentes armados permanecen activos utilizando otros nombres como Águilas Negras, Los Paisas y Los Urabeños, entre otros.


La “Ley de Justicia y Paz” que es el marco legal de las “desmovilizaciones” ha sido denunciada por familiares de víctimas como una suerte de “premio” a los victimarios: en virtud de esa ley la máxima pena que se le puede imponer a un paramilitar en Colombia son 8 años de cárcel.

En diciembre 2010 fue condenado el jefe paramilitar Iván Laverde, alias “el Iguano” a tan sólo 8 años de cárcel por asesinar a más de 4000 (cuatro mil) personas (asesinatos confesados), por varias masacres, desapariciones, atentados.

El “Iguano” confesó incluso haber usado hornos crematorios para hacer desaparecer a sus víctimas.

En Colombia, si se es miembro de la herramienta paramilitar la mayor pena es de 8 años de cárcel… como una suerte de premio por servicios hechos al gran capital.

Más información en los VIDEOS anexos:

1er Video: http://www.youtube.com/watch?v=sU7X…

2do Video: http://espanol.video.yahoo.com/watc…

3er Video: http://www.youtube.com/watch?v=SO_1.

Paramilitares

El escándalo de la “parapolítica” en Colombia comprueba la extensión y profundidad que ha alcanzado el fenómeno de la extrema derecha en el país.

A pesar de las maniobras oficiales para tapar o desviar el curso del proceso penal, casi como un alud incontrolable las revelaciones destapan los vínculos del paramilitarismo con el estado, los partidos políticos tradicionales,  los empresarios (nacionales y extranjeros), ciertas embajadas y un sector nada desdeñable de la sociedad.

A estas alturas del escándalo es innegable que además de los grotescos y ordinarios personajes que se sientan en el banquillo de los acusados deberían sentarse también los inductores y responsables intelectuales del engendro.

Ya no es posible alegar ignorancia para juzgar con benevolencia la llamada democracia colombiana.

Quienes desde Europa y los Estados Unidos mantienen un apoyo ilimitado al actual gobierno de Uribe tienen sin duda otros motivos ajenos completamente a la defensa de la democracia y el progreso.

Seguramente que dicho apoyo va ligado a la suerte de sus inversiones en el país y a los intereses estratégicos de Occidente en general.

Ya no es posible ignorar los informes anuales de Naciones Unidas, la OEA, los grupos de derechos humanos (nacionales y extranjeros como A.I o Human Right Watch) y hasta los datos oficiales – muy maquillados por razones obvias- para concluir que Colombia está lejos de la imagen idílica de una democracia plena.

Los datos reflejan un panorama desolador de desapariciones, muertes fuera de combate (asesinatos a sangre fría que tan solo en el primer mandato de Uribe llegan a los once mil casos), secuestros, exilios (¿casi sesenta mil?) y alrededor de tres millones de desplazados que colocan a Colombia por este motivo en el segundo lugar del mundo después de Congo.

Tampoco consiguen ocultar esta dolorosa realidad los festivales internacionales de cine y arte, los concursos de belleza, la celebración oficial del cumpleaños de García Márquez o el actual congreso de la lengua castellana con asistencia del rey de España, Bill Clinton y hasta personajes destacados de la farándula.

Cada día resulta más difícil mantener la imagen de una democracia ejemplar, acosada por una violencia que le es ajena y de un gobierno sensato, prudente y responsable que ofrece  bienestar a sus ciudadanos y seguridad a los inversionistas.

Porque antes que mérito del gobierno, el actual juicio a la extrema derecha es el mérito de algunos jueces honrados y un “daño colateral” del proceso de reinserción de los paramilitares torpemente conducido por el propio Uribe:

El engendro se le escapa de las manos y los cabecillas del paramilitarismo, para imponer los términos de su condena destapan vínculos incómodos con la clase dominante en la mejor tradición del “si no conseguimos nuestro propósitos, hablamos”.

Crecen las voces (inclusive en Estados Unidos) que acusan al ejército de utilizar estas bandas para hacer el “trabajo sucio” que las leyes les impiden.

El marco legal vigente -así sea estrecho- es un obstáculo que apenas inmuta a estos gatillos fáciles que asesinan, desaparecen, intimidan y aterrorizan a comunidades enteras.

Alegar que estos vínculos no pasan de ser “casos individuales” ya no se sostiene cuando se comprueba que su creación, asesoría y mantenimiento forma parte de la teoría contrainsurgente de las fuerzas armadas.

El escándalo salpica cada día con mayor fuerza a los partidos políticos, principalmente a los que apoyan al presidente Uribe.

Mediante el terror estas bandas aseguran triunfos electorales y el control de regiones enteras.

Los “paras” terminan por adueñarse de las instituciones, su influencia y sus recursos.

En las dos elecciones anteriores Uribe Vélez ganó con votos que a todas luces resultan nulos y afectan su legitimidad.

Sobran razones para exigir la inmediata dimisión del presidente como se ha hecho con el resto de senadores, representantes, funcionarios, alcaldes y gobernadores implicados en el escándalo.

Menos publicitada pero igualmente decisiva ha sido la participación de un sector del empresariado local que alegando la necesidad de defenderse de la guerrilla ha visto en los paramilitares un instrumento muy útil para deshacerse de líderes sindicales y activistas sociales que incomodan.

No por azar Colombia registra el mayor número de asesinatos de unos activistas que se juegan la vida cotidianamente.

Las investigaciones judiciales revelan que antes que ser víctimas de la extorsión de los “paras” estos empresarios han jugado un destacado papel en su promoción, financiación y organización.

Tampoco es nueva ni desconocida la vinculación entre los grandes “capos” del narcotráfico y el paramilitarismo ni la vocación temprana de éstos como traficantes de estupefacientes.

Por eso parece natural que el narcotráfico aparezca al lado de los “paras” en la mesa de negociaciones del supuesto proceso de paz del gobierno con estas bandas sin que sea ya posible distinguir unos de otros.

A ambos la llamada “ley de justicia y paz” les permite aparecer como “fuerza política”, lavar su pasado delictivo, legalizar sus bienes y purgar cortas penas en  sus cómodas haciendas convertidas en “casa-cárcel”.

Capítulo especial merece la participación en el paramilitarismo de grandes empresas y en particular de multinacionales como lo prueba la reciente condena de la frutera estadounidense Chiquita Brands por financiar a los “paras” y dotarlos de armamento o los procesos abiertos contra Coca-Cola  o la carbonea gringa Drummond; igual hacen las multinacionales de palma africana, madera, minerales o grandes obras de ingeniería, sin que falten naturalmente las del petróleo, protegidas conjuntamente por las fuerzas armadas, los paramilitares y cientos de mercenarios a manera de ejércitos privados.

Por supuesto, la embajada estadounidense no es ajena ni inocente. Aún antes de que aparecieran las actuales guerrillas o cuando éstas eran grupos reducidos de sobrevivientes de otras guerras (en 1965, cuando se crean las FARC sus combatientes no pasaban de 46 hombres y dos mujeres) la misión militar ya “aconsejó” a Bogotá la formación de grupos de civiles armados que “auxiliaran” al ejército, de la misma manera que se había practicado en Indochina, Argelia, Israel, Argentina, Perú, Centroamérica, México o la propia Colombia, que tiene una vieja tradición de paramilitarismo.

Solo se tuvo que reorganizar, disciplinar y armas gentes diversas (sobre todo mucho lumpen) que desde siempre habían servido de brazo armado de los empresarios.

Se contó siempre con la eficaz asesoría del Pentágono y por supuesto con los mercenarios israelíes – como se sabe- expertos en la materia.

El paramilitarismo colombiano está pues lejos de ser un simple problema de bandas armadas.

Recibe su primera cobertura institucional del mismo estado que lo tolera, impulsa y protege,  tiene sus bases sociales en sectores de la denominada “clase media” y recibe la financiación del empresariado y, en particular, de la gran empresa del narcotráfico.

Para sus apoyos sociales la acción paramilitar está justificada y aunque algunos no se sientan cómodos con sus crímenes, los soportan como un mal necesario de la misma forma que los capitalistas y los “sectores medios” europeos saludaron el ascenso del fascismo que ponía fin a las huelgas, el sindicalismo y los partidos obreros, entendidos como los promotores del descontento social.

No faltaron tampoco liberales que vieron es este mal menor una solución a la debilitada democracia en crisis; si las fuerzas regulares y las leyes vigentes no podían preservar el orden burgués había que saludar la llegada de estos muchachos inquietos y camorristas que al fin de cuenta “eran nuestros muchachos”.

Algo parecido está ocurriendo en Colombia.

Alcanzar la democracia en Colombia y hacer de este país un lugar  habitable pasa sin lugar a dudas por erradicar el fenómeno de la extrema derecha de inspiración fascista.

Nadie puede prever los efectos del escándalo de la “parapolítica” ni asegurar que todo no termine en el enjuiciamiento de algunos autores materiales, algún cabecilla descolocado y con la impunidad de la clase dominante, verdadera culpable por acción y omisión.

Por contraste, se asiste hoy en Colombia a la caza de brujas, al señalamiento de quienes hacen la denuncia y a la amenaza por exigir responsabilidades acusando a los opositores desde el mismo palacio presidencial de “terroristas”, “guerrilleros” o “enemigos de la patria” en un lenguaje que recuerda tanto el siniestro vocabulario paramilitar.

Juan Diego Garcí

2 febrero, 2011 – Posted by Directorio de Noticias | ARTÍCULOS de OPINIÓN, CRIMENES EEUU,DENUNCIA, DENUNCIA, EDITORIAL, NOTICIAS ALTERNATIVAS, PORTADA, TERCERA INFORMACIÓN | , , , , , | Editar

Gobernador colombiano será procesado por relaciones paramilitares

Gobernador colombiano será procesado por relaciones paramilitares

Por mantener comunicación y relaciones con jefes paramilitares y del narcotráfico, el gobernador del departamento colombiano del Guaviare, Óscar de Jesús López, será procesado por las autoridades judiciales de Bogotá.

López se entregó este jueves al Cuerpo Técnico de Investigación de la fiscalía diez días antes de que el fiscal general a cargo del caso, Mario Iguarán, ordenara su arresto. El fiscal responsable informó un gobernador interino será designado para el Guaviare, y que esta decisión corresponde al presidente Álvaro Uribe.

Estado Colombiano emula crímenes Nazis: Paramilitares y Hornos Crematorios… ¡El mundo no puede seguir impávido!
“Lo echaron vivo(…)El horno lo manejaba un señor que le decían ‘funeraria’,llamado Ricardo; dos señores le hacían mantenimiento a las parrillas y a las chimeneas, porque se tapaban con grasa humana”.
últimas revelaciones de paramilitares; Informe Fiscalía y Verdad Abierta | Para Kaos en la Red | 11-5-2010 a las 20:29 | 2304 lecturas | 5 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/estado-colombiano-emula-crimenes-nazis-paramilitares-hornos-crematorio
La Estrategia paramilitar del Estado colombiano y sus militares cometen un Genocidio descomunal: el mundo no puede seguir callado…SOS“(…)Lo echaron vivo ahí(…) El horno lo manejaba un señor que le decían ‘funeraria’, creo que se llama Ricardo; dos señores le hacían mantenimiento a las parrillas y a las chimeneas, porque se tapaban con grasa humana”. “cuando nosotros llegábamos con las personas, vivas o muertas, tocábamos y nos decían ‘esos insumos llévelos para el fondo’. Llegábamos hasta adentro, los llevábamos en bolsas para que no botaran sangre. Los desangrábamos. Nos preguntaban ‘¿quién manda eso?’(…) Llevaban una carpeta donde anotaban todo(…)” “Hay muchos muertos que no se han encontrado porque aquí en Medellín, a las afueras, a una hora, se encontraban unos hornos crematorios. Hubo mucha gente quemada. Yo presencié esos hechos», les confesó el ex paramilitar a los investigadores.  

Investigadores sociales de la Universidad de Antioquia indicaron que la existencia de hornos crematorios en Norte de Santander y en Antioquia evidencia que se trata de una manera de “industrializar la criminalidad”. Había una orden superior de “desaparecer las víctimas a toda costa” y en ese sentido es que aparecen los desmembramientos, las fosas, los ríos y los hornos como técnicas eficaces de acabar con el llamado “enemigo”.
Lo que revela este tipo de criminalidad es su carácter sistemático y selectivo, “lo que quiere decir que toda esa criminalidad fue planificada, tanto que no se puede perder de vista que los paramilitares tuvieron escuelas en donde preparaban a los combatientes en diversas actividades. Allí los convertían en máquinas de guerra” a través de una división interna del trabajo, especificada por técnicas criminales.

Los paramilitares, esa Estrategia de Terrorismo de estado al servicio de magnates y multinacionales, están arrojando revelaciones macabras ante la fiscalía, ante las cuales el mundo no puede seguir indiferente e impasible.

Los paramilitares, esa Estrategia Estatal de mercenarios para eliminar a los “rojos”, a toda oposición, y a cualquiera que les estorbe, así sea de sus mismas estructuras gremiales, están hablando.

El Paramilitarismo es una estructura que ahora mismo hace su operación Make-UP,recomendada por USA; o sea fingir desmovilizarse, cambiar de nombre y seguir perpetrando las masacres… y para tales efectos, los paramilitares dan uno que otro dato acerca de ubicación de fosas comunes, de metodología de torturas y desaparición…

Los ‘paras’ también tenían crematorios en Antioquia

Publicación de Mayo 11 de 2010, de Verdad Abierta, datos Fiscalía de Justicia y paz, audiencias a paramilitares.

Por primera vez, un ex paramilitar se refiere al uso de este mecanismo de desaparición forzada en el Valle de Aburrá. La Fiscalía investiga con base en su testimonio y se espera que otros ex mercenarios aporten más información.

La orden impartida a finales de la década del noventa por los comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) de desaparecer a sus enemigos “de cualquier manera”, para no dejar rastros y evitar que las cifras de homicidios crecieran de manera desproporcionada en las zonas urbanas, tuvo en Medellín y el área metropolitana una de las expresiones más crueles de la guerra paramilitar: la utilización de hornos crematorios.

De este macabro mecanismo se han tenido referencias de su existencia en Norte de Santander. Paramilitares de las Auc que operaron en esa región del país, entre ellos Iván Laverde Zapata, alias ‘el iguano’, han confesado ante fiscales de la Unidad Nacional de Justicia y Paz que en áreas rurales del corregimiento Juan Frío, de Villa del Rosario, y Puerto Santander, se construyeron hornos crematorios para incinerar a sus víctimas.

En Medellín el tema de los hornos crematorios de las Auc no pasaba de ser un rumor desde hace varios años. En el mundo de la criminalidad se decía con insistencia que los paramilitares se llevaban a la gente y “la quemaban” para desaparecerla, pero nadie ofrecía información precisa que permitiera afirmar o desmentir el asunto.

No obstante, la realidad le viene ganando terreno al rumor gracias al empeño de varios investigadores judiciales adscritos a Justicia y Paz que rastrean el tema desde hace varios meses. Hoy ya tienen datos concretos, aunque parciales, que los están llevando a constatar que sí se dio esa práctica de desaparición forzada, pero, como ellos mismos admiten, aún falta más información.

Los datos iniciales que develan esa realidad los viene aportando desde hace varios meses un ex paramilitar que decidió colaborar con la justicia. Verdadabierta.com tuvo acceso a varios apartes de los testimonios entregados a los funcionarios judiciales, a través de los cuales es posible dimensionar la extrema crueldad a la que llegaron los grupos armados ilegales de extrema derecha en Medellín, varios municipios del área metropolitana y en el Oriente antioqueño.

Verdadabierta.com reserva la identidad del ex paramilitar que ha venido aportando su testimonio para contribuir a la verdad de lo ocurrido en la capital antioqueña y municipios vecinos durante la etapa de penetración y consolidación de los bloques paramilitares de las Auc.

“Hay muchos muertos que no se han encontrado porque aquí en Medellín, a las afueras, a una hora, se encontraban unos hornos crematorios. Hubo mucha gente quemada. Yo presencié esos hechos», le confesó el ex paramilitar a los investigadores.

Según su narración, entre los años 1995 y 1997, los paramilitares retenían a sus víctimas, las mataban y muchas de ellas fueron arrojadas al río Cauca, por los lados del suroeste antioqueño. “Los cuerpos se abrían, se les echaban piedras y se arrojaban al río. Botando muertos muchos de las Auc cayeron presos”.

A ese problema se le sumó el incremento del índice de homicidios en buena parte de los municipios del Valle de Aburrá y en otros más donde los paramilitares estaban entrando a combatir con la subversión. Del Estado Mayor de las Auc, liderado para esos años por Carlos Castaño Gil, vino la orden de desaparecer a las víctimas. Fue así como surgió la idea de construir un horno crematorio: “La idea del horno la dio ‘Doblecero’ y la materializó Daniel Mejía”.
Para esos años, Mauricio García, alias ‘Doblecero’, era el comandante del Bloque Metro y Daniel Alberto Mejía Ángel, alias ‘Danielito’, se había integrado al bloques Cacique Nutibara, facción de las Auc que estuvieron bajo el mando de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’.
“De la construcción se encargó Daniel Mejía, era de las Auc y de la Oficina de Envigado”, dijo el ex paramilitar. “Yo escuché que el horno costaba entre doscientos y quinientos ‘palos’ (millones de pesos) y lo estrenaron con un tipo de nombre Alberto, de la Oficina de Envigado. Lo echaron vivo ahí porque se había robado una plata. El horno lo manejaba un señor que le decían ‘funeraria’, creo que se llama Ricardo; dos señores le hacían mantenimiento a las parrillas y a las chimeneas, porque se tapaban con grasa humana”.
Sobre su ubicación, el paramilitar señaló que estaba en una finca del municipio de Caldas, sur del Valle de Aburrá. “Hay que pasar el casco urbano. Se sale de Caldas por ahí media hora en vehículo. Está ubicado en una finca muy grande. La entrada, para esa época, era una puerta blanca”.
Ya dentro de la propiedad, el ex paramilitar describió con detalles el inmueble: “la primera casa en obra negra y enseguida de la casa había como una especie de depósito, y más atrás, como a 70 u 80 metros, funcionaba supuestamente una ladrillera. Se veían dos chimeneas en el techo. En la entrada había un primer piso con antejardín bien decorado y de ahí a mano derecha se bajaba por unas escalas como de cinco metros, cuando se llegaba al final se observaba un horno grande de panadería industrial”.
Sobre el horno como tal detalló lo siguiente: “la puerta era hermética, de palanca, se cerraba y quedaba incrustada en un marco de pared, tenía vidrios muy gruesos, como blindados. En la parte de afuera contaba con tres botones, un botón rojo para prender y los otros dos para graduar la temperatura. Por dentro, el horno era metálico y tenía como una especie de mesón firme, tenía resistencias, unas abajo del mesón, como una especie de parrillas. A los lados del mesón también había resistencias. Al fondo de la pieza quedaban dos ventiladores. Nos decían que ahí no podíamos fumar. Olía como a chicharrón quemado. En el horno solo cabía una persona. Los cuerpos eran enganchados al mesón. Cuando subían la temperatura los cuerpos se levantaban. Mucha gente se moría antes de entrar al horno».
Según sus cálculos, en la semana eran conducidas allí entre 10 y 20 personas. Y se tenía un procedimiento para ello: “cuando nosotros llegábamos con las personas, vivas o muertas, tocábamos y nos decían ‘esos insumos llévelos para el fondo’. Llegábamos hasta adentro, los llevábamos en bolsas para que no botaran sangre. Los desangrábamos. Nos preguntaban ‘¿quién manda eso?’. Alías ‘J’ y Daniel mandaban mucho. Llevaban una carpeta donde anotaban todo. El que anotaba era un señor como de 45 años, bajito, cejón. Nosotros entrábamos y teníamos que esperar las cenizas. El procedimiento duraba como 20 minutos, pero cuando estaba encendido eran como cinco minutos. Luego se las mostrábamos a ‘J’ o a Daniel, y luego las botábamos al río o a donde ellos dijeran”.
Ante los investigadores judiciales no negó su participación en la comisión de varios crímenes bajo esa modalidad. “A unos los llevé muertos y a otros los llevé vivos. Llevé más de cincuenta muertos y vivos más de quince”.
Entre las víctimas que recuerda se encuentran dos hermanos de apellido Vanegas, ganaderos de profesión, quienes fueron retenidos en el sector de Belén, suroccidente de Medellín, por orden de Daniel Mejía. Según los paramilitares, los hombres fueron asesinados porque financiaban un frente de la guerrilla de las Farc. Con su muerte en el horno crematorio, se puso a funcionar para toda clase de personas, pues según el relato del ex paramilitar, hasta ese momento era usado para “personalidades solamente”.

Otra de las personas que recuerda que fue incinerado allí fue el narcotraficante Julio Cesar Correa Valdés, conocido en el mundo de la mafia como Julio Fierro y esposo de la modelo Natalia Paris. Su deceso se produjo, según el testimonio de este ex paramilitar, a finales de agosto de 2001. Según relatos periodísticos de ese año, este narcotraficante venía adelantando conversaciones con la DEA para someterse a la justicia de Estados Unidos y colaborar como informante para obtener beneficios jurídicos.

“De ello se enteraron en Antioquia, entonces se reunieron Salvatore Mancuso, Carlos Castaño y Daniel Mejía. Castaño ordenó que cogieran a Julio Fierro. A él lo retuvieron en el municipio de Guarne varios hombres de Daniel. La orden era que no lo mataran. De Guarne lo llevaron en helicóptero hasta Córdoba, donde Carlos Castaño. Le querían quitar unas propiedades. Natalia Paris viajó también hasta allá porque le iban a quitar unas propiedades que estaban a nombre de ella. A Julio lo regresaron a Medellín en helicóptero, para hacerle la extinción de dominio, luego lo mataron y el cuerpo lo llevaron al horno”.
Lo más paradójico de lo narrado por este ex paramilitar es que ofrece una versión que podría aclarar lo ocurrido con alias ‘Danielito’, desaparecido desde el 25 de noviembre de 2006, dos semanas después de abandonar el centro de reclusión de La Ceja, Antioquia, donde permanecían recluidos los jefes de las Auc. De allí salió porque contra él no pesaba orden de captura de alguna.
“Él fue víctima de su propio invento”, dijo el ex paramilitar entrevistado por los funcionarios judiciales. “A Daniel lo desaparecieron junto con diez de sus escoltas en ese horno”. Una noche me llamó un amigo y me dijo ‘se tragaron a Daniel, el patrón’, y nunca más supe de él. Tampoco sé que pasó después con ese horno”.

Investigadores sociales de la Universidad de Antioquia que trabajan sobre este tipo de fenómenos criminales y que solicitaron la reserva de la fuente, indicaron que la existencia de hornos crematorios en Norte de Santander y en Antioquia evidencia que se trata de una manera de “industrializar la criminalidad”. Había una orden superior de “desaparecer las víctimas a toda costa” y en ese sentido es que aparecen los desmembramientos, las fosas, los ríos y los hornos como técnicas eficaces de acabar con el llamado “enemigo”.
Lo que revela este tipo de criminalidad, agregan los investigadores sociales, es su carácter sistemático y selectivo, “lo que quiere decir que toda esa criminalidad fue planificada, tanto que no se puede perder de vista que los paramilitares tuvieron escuelas en donde preparaban a los combatientes en diversas actividades. Allí los convertían en máquinas de guerra” a través de una división interna del trabajo, especificada por técnicas criminales.
La Fiscalía espera que otros ex paramilitares, ya sea que estén postulados a los beneficios de Justicia y Paz, privados de la libertad por crímenes juzgados por la justicia ordinaria o libres, sin requerimientos de la justicia, contribuyan a precisar aún más los detalles sobre este tipo de desaparición forzada, con el fin no solo de establecer la ubicación exacta del horno crematorio, sino de identificar a las víctimas que fueron conducidas a esa macabra máquina de la muerte.

Telesur

 

Paramilitares revelan uso de hornos crematorios en Colombia

julio 26, 2010

De acuerdo a la información recientemente distribu8ida por Telesur, paramilitares integrantes del grupo ultraderechista Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) revelaron que en zonas rurales del país se construyeron hornos crematorios para incinerar a las víctimas.

Los hornos se encuentran en los corregimientos de Juan Frío, Villa del Rosario y Puerto Santander, al norte del departamento de Santander.

Jorge Iván Laverde Zapata fue uno de los paramilitares que confesó ante los fiscales de la Unidad nacional de Justicia y Paz. Dijo que además de la instalación de hornos crematorios las víctimas fueron arrojadas al río Cauca, en el sur del Departamento de Antioquia, hecho ocurrido cuando el presidente saliente de Colombia, Álvaro Uribe, era el gobernador de la entidad.

Además, Laverde Zapata sostuvo que en los ’90 la orden impartida por los comandantes de las AUC fue desaparecer a sus enemigos “de cualquier manera” con tal de no dejar evidencia de sus ejecuciones. Y afirmó que otra de las técnicas empleadas era desmembrar a las víctimas y arrojarlas en fosas comunes.

Al respecto, investigadores de la Universidad de Antioquia indicaron que la existencia de crematorios demuestra que se trata de una “industrialización de la criminalidad”. Afirmaron que este tipo de criminalidad demanda un carácter sistemático y selectivo, y sostuvieron que los paramilitares tuvieron “escuelas” donde los convertían en máquinas de guerra.

Leer también: http://www.kaosenlared.net/noticia/estado-colombiano-emula-crimenes-nazis-paramilitares-hornos-crematorio

Colombia es Pasión y Genocidio: S.O.S. en 12 capítulos

Colombia es Pasión y Genocidio: S.O.S. en 12 capítulos
Por Azalea Robles
1. Colombia es Pasión
La oligarquía colombiana busca tapar sus crímenes; para ello implementa cizaña contra Venezuela y presenta de Colombia una realidad virtual. Adelanta una campaña mediática que mezcla atractivos turísticos (incluyendo la promoción de la sexualidad femenina), atractivos de “seguridad en las inversiones”, y una cínica utilización de folclorismo que adorna el tarjetón promocional: que si un acordeón por aquí, que si una maraca por allá, que si una vendedora de frutas por aquí, que si unos bailarines de Cumbia por allá. Toda la magnífica cultura que ha persistido a masacres y deportaciones, como forma trascendente de gritar resistencia, esa cultura afro descendiente, indígena, mestiza, popular, que siempre ha sido perseguida y deleznada por la oligarquía, hoy es tomada superficialmente por esa misma oligarquía para ser prostituida en la venta de Colombia.
“Colombia es Pasión”, pregona la propaganda del régimen colombiano… y ¡Colombia es Pasión! Grita con desespero la clase media cada día más empobrecida, dirigida a aferrarse a valores patrioteristas, mientras olvidan por un instante el infierno que viven, alzando hacia el manipulador de turno (una estrella Pop mercenaria del régimen, o un politiquero disfrazado con traje típico) sus manos ávidas de algún sedante para la angustia. Las manos están adornadas con pulseritas tricolor: la bandera amarrada a las muñecas, grillete cínico que les impide ver su propia realidad… lo propio del fascismo.
Y sin embargo, pese a que la frase “Colombia es Pasión” sintetiza todo el despliegue de manipulación y chantaje emocional promovido por la oligarquía para tapar sus crímenes, debemos reconocer que sí, que: “Colombia es Pasión”… Claro está, al igual que pasa con la palabra “Paz” la definición de “Pasión” varía según quién la usa…
 

Colombia es Pasión porque sólo la pasión puede explicar que el pueblo colombiano siga luchando por sobrevivir en medio de un genocidio perpetrado desde hace lustros por las cúpulas del poder. Debe ser pura pasión por la vida la que mueve a millones de seres humanos a tratar de sobrevivir cuando son torturados, asesinados y desaparecidos en proporciones dantescas por el Terrorismo de Estado. Porque el Terrorismo en Colombia está sentado en las instituciones del Estado. Comenzando por el ejército y su extensión: la herramienta paramilitar.
2. Colombia es oscurantismo
El Estado colombiano persigue, encarcela y declara “objetivo militar” a todo aquel que ose adelantar un pensamiento crítico en Colombia. Es la era del oscurantismo. Colombia es el país más peligroso del mundo para ejercer el sindicalismo. Los maestros, estudiantes, periodistas, sociólogos, líderes agrarios, ambientalistas, abundan en las cárceles y en las listas de desaparecidos.
Con la estigmatización del pensamiento crítico el régimen colombiano mantiene encarcelados a 7.500 presos políticos (1), muchos de ellos en condiciones de tortura extrema (OMCT).
3. Colombia es récord en desaparición forzada
 

Las listas de desaparecidos engrosan cada día más: sólo en los últimos 3 años se han registrado 38.255 desapariciones forzadas (2). La “democracia” genocida de Colombia ha superado, con creces, la escalofriante cantidad de desaparecidos por la dictadura Argentina. El crimen de Estado de la desaparición forzada en Colombia ha rebasado todo lo imaginable; y el mundo no se moviliza intensivamente en solidaridad con el torturado pueblo colombiano… La desaparición forzada es un crimen de Estado que busca acallar al desaparecido a la vez que busca inyectar angustia y terror en los sobrevivientes: persigue la parálisis de la reivindicación social. Es un crimen que afecta al desaparecido (torturado y asesinado) y que afecta a los familiares y a la sociedad en su conjunto, que son privados de un ser humano y de sus ideas. A la sociedad se le manda un mensaje que persiste en el tiempo: “todo aquel que piense, que reivindique será castigado”.
4. Colombia y los hornos crematorios del Terrorismo de Estado
La desaparición forzada cumple una triple funcionalidad: acallar al que reclama justicia social, enviarle un mensaje imperecedero a la sociedad, y reducir las cifras de asesinatos. En Colombia varios jefes Paramilitares han confesado cómo desde los altos mandos militares y políticos era enviada la orden que desaparecieran “de cualquier manera” a las víctimas para no dejar rastros y evitar que las cifras de homicidios crecieran de manera desproporcionada en las zonas urbanas. Varios miembros de la Estrategia paramilitar han confesado que implementaron la utilización de criaderos de caimanes y de hornos crematorios en los que quemaban a las víctimas, a veces vivas: “(…) Lo echaron vivo ahí (…) El horno lo manejaba un señor que le decían ‘funeraria’, creo que se llama Ricardo; dos señores le hacían mantenimiento a las parrillas y a las chimeneas, porque se tapaban con grasa humana”. Confesó un paramilitar (3).
5. Colombia es la monstruosidad de los “falsos positivos
Los falsos positivos son asesinatos de niños y jóvenes por parte del ejército colombiano, para después mediatizar sus cadáveres como “guerrilleros dados de baja en combate”. La directiva presidencial 029 premia a los militares por cadáver presentado. Ya han sido reportados más de 5.000 casos.

6. En Colombia el pensamiento y la empatía son declarados “peligrosos terroristas”
El pensar y el sentir empatía social han sido convertidos en un delito por el Estado colombiano. El Repudiar la barbarie y la criminalidad instaladas en el gobierno de Colombia, cuesta la vida, por eso muchos optan por la complicidad silenciosa.
Repudiar la estrategia paramilitar del Estado, o repudiar la estrategia de desplazar a millones de personas mediante las masacres paramilitares y militares, o repudiar que el DAS haga explotar bombas y siembre “pruebas” contra opositores (4), es algo que se hace desde el pensamiento y el sentimiento… Repudiar la inyección del terror preconizada por los instructores USA, la tortura y la desaparición forzada de 250.000 (doscientos cincuenta mil) colombianos (5), tortura y desaparición que a diario continúa, o repudiar las Bases militares USA, es algo que se hace por simple sentimiento humano. Y no por hacerlo, el que lo haga es de la guerrilla… La oligarquía usa la estigmatización por ella misma establecida para neutralizar el pensamiento crítico y la empatía social: neutraliza al que reivindica declarándolo “terrorista”. Pero los verdaderos terroristas, los que masacran poblados enteros, es decir los militares, los paramilitares, y los “formadores” estadounidenses, son premiados con parte de las tierras despojadas a los campesinos o con la gestión regional del narcotráfico, que regentan a nivel nacional la oligarquía colombiana y la CIA. Esta última regenta el narcotráfico a nivel internacional y usa los ingresos del narco para financiar sus operaciones encubiertas en todo el continente.
7. La Colombia que quiere la oligarquía: barbarie y Status Quo
Los oligarcas no quieren gente pensante. Quieren un país de narcos instalados en la presidencia (6), quieren que la CIA siga cosechando los dineros del Narco, mientras Colombia pone los muertos y es fumigada en la pantomima de la “lucha contra el narco” adelantada por… por… ¿los principales narcos?… Quieren un país de paramilitares enardecidos por las masacres (7), el alcohol y la alienación ultra religiosa inyectada por una iglesia cómplice que los exculpa y los fanatiza llevándolos a asesinar no sólo a todo el que piense en la reivindicación social, sino incluso a todo aquél que se salga mínimamente de la normativa (asesinan atrozmente a homosexuales y lesbianas (8))… Los oligarcas no quieren gente que piense: quieren un país dócil y atemorizado por miles de paramilitares que regentan prostíbulos de niñas y violan a las estudiantes rebeldes, o “rojas” o “guerrilleras”, como dicen ellos… Miles de paramilitares que fueron un día jóvenes del pueblo, y hoy son unos pequeños monstruos fascistas que descuartizan vivas a las personas, que las queman en hornos crematorios y las arrojan a sus criaderos de caimanes (9); paramilitares henchidos de religión, machismo, anticomunismo, que depredan al pueblo colombiano, bajo la siniestra sonrisa de sus amos de la oligarquía, para quienes despejan el país de reivindicación social.
La oligarquía reina en su feudo sobre millones de siervos merced a la ignorancia y la alienación inyectada por los mass-media que normalizan los valores depredadores e individualistas que imponen sus dueños. La normalización de toda una red de prejuicios y mecanismos de discriminación normaliza el clasismo que legitima la existencia de una élite por encima de los demás. En cada ser humano pisado y humillado debe cortarse de cuajo la inquietud ante la injusticia. En cambio, debe llevársele a defender a los que lo pisan; para ello le dan el mezquino “privilegio” de poder desahogarse con los que están más abajo en la pirámide. Sin duda este mecanismo perverso es el que explica la saña de las torturas paramilitares.
8. Colombia y sus Niñas prostituídas: entre saqueo, empobrecimiento y privilegios feudales para un puñado
Los oligarcas quieren un país de niñas convertidas en silicona andante y prostituídas a los capos de la droga, o las quieren en las casas de la oligarquía, en sus orgías de espanto… Quieren a las niñas campesinas sin futuro en un campo empobrecido por las fumigaciones, por la minería multinacional, y devastado por las masacres de paramilitares y militares; las quieren con hambre y con miedo en los ojos, malviviendo en los cinturones de miseria de las grandes urbes para que las puedan utilizar de sirvientas… Niñas de 10, 12, 13 años que tendrán trabajando en las casas de la clase media-alta cómplice y de la oligarquía, haciendo de todo: incluso servirle al “señorito” o al “señor de la casa” para que pueda “desahogar su hombría”… Y necesitan mantener esa cantera de niñas esclavas: para poder echarlas a la mínima muestra de insumisión, o cuando queden embarazadas de los desfogues del señorito de la casa.
La injusticia social permite a los oligarcas alimentar permanentemente la cantera de esclavizables. Utilizan el terror para asesinar cualquier germen de emancipación que pueda llegar a privarlos de sus privilegios feudales.
El 68% de la población de Colombia vive en la pobreza e indigencia. La concentración de la riqueza es escandalosa: Colombia es el 11º país con más desigualdad social del mundo (puesto número 11 de coeficiente GINI de desigualdad), y es el país más desigual del continente americano. Hablamos de que hay, según las cifras más clementes, 8 millones de indigentes y 20 millones de pobres (10). Mueren anualmente más de 20 mil niños menores de 5 años por desnutrición aguda (cifras de UNICEF), de cada 100 madres desplazadas gestantes, 80 padecen desnutrición crónica (11). Simultáneamente, y correlativamente a esta miseria, un solo banquero, Sarmiento Angulo, controla el 42% del crédito nacional y declaró ganancias de 1.250 millones de dólares en el último bimestre de 2009. (12)
9. Colombia es Cerebros infantiles desnutridos y atrofiados; pero los negocios van viento en popa
Paul Martin, representante de UNICEF para Colombia, expuso en mayo de 2009, de qué manera el desarrollo cerebral de un niño se ve atrofiado por la desnutrición, mostrando la gravedad de la situación de la infancia en Colombia: “Tenemos 12% de los niños de Colombia con un problema de desnutrición crónica (…) Van a sufrir física y mentalmente: nunca este 12% va a tener la oportunidad de contribuir con el 100% de su capacidad humana para el desarrollo del país (…) Porque sabemos que el 90% de la capacidad del ser humano se desarrolla en sus primeros 3 años, y sabemos que los niños o niñas que están desnutridos antes de la edad de 3 años nunca serán capaces de recuperar esta parte de su capacidad humana. (…) En una radiografía del cerebro de un niño bien nutrido se puede ver que el cerebro es muy denso, con muchas interconexiones; y junto a él, el cerebro de un niño con desnutrición severa se ve delgado, se pueden ver los agujeros, incluso en el área del cerebro en sí, esto es el daño físico causado por la desnutrición que no puede ser recuperado.”(13)
Paul Martin hizo una pregunta clave: “La pregunta que nos debemos hacer es: ¿Queremos un país de niños bien alimentados con cerebros capaces de aprender? ¿O una nación de cerebros desnutridos y atrofiados (…)?”. Su pregunta era retórica, pues se espera que ante una pregunta semejante todo ser humano sea contundentemente partidario de un país de niños alimentados, con cerebros no atrofiados… Pero pese a estas advertencias, las grandes fortunas nacionales y multinacionales han seguido intensificando su fortuna en Colombia, gracias al despojo de millones de campesinos de sus tierras, de la privatización de la salud y demás servicios, del cobro de intereses usureros, del encarecimiento de los productos de primera necesidad, del pago de salarios de miseria, del establecimiento de zonas francas, de la utilización del erario público para la financiación de la banca y del gran latifundio (caso Agro Ingreso Seguro (14)), etc. Las ganancias en Colombia le han resultado tan jugosas a la oligarquía en el último periodo (mientras la mayoría del pueblo era sumida en la miseria) que los billonarios Mario Santo Domingo y Sarmiento Angulo, ambos del privilegiado grupo de los 1.125 billonarios del mundo, aumentaron vertiginosamente sus fortunas. Santo Domingo posee 6.000 millones de dólares: ganó 2.000 millones de dólares en el último año, y ascendió al puesto 123 de las fortunas más enormes del planeta. Por su parte, Sarmiento Angulo dio un salto de 150 puestos en la lista de los ricos más enriquecidos del planeta, al pasar del puesto 285, al 135, con una fortuna de 5.600 millones de dólares: incrementó en el último año su fortuna en 3.200 millones de dólares (15).
Celebran sus ganancias sobre un país convertido en campo de concentración, al que no le faltan los hornos crematorios ni las fosas comunes. Mientras la oligarquía festeja sus ganancias, millones de niños verán sus esperanzas de desarrollo truncadas por el empobrecimiento correlativo a la acumulación de capital en pocas manos.
10. Colombia es una Fosa Común que se acrecienta en medio de la pasividad internacional
Ante este panorama de desigualdad y de empobrecimiento crítico, la reivindicación social es una necesidad, pero la respuesta del Estado y los grandes monopolios es incrementar el Terror a la par del empobrecimiento. Miles de cadáveres de opositores, campesinos, estudiantes, sindicalistas, líderes populares, están enterrados en fosas comunes por toda la geografía colombiana. Recientemente se descubrió en Colombia la mayor fosa común del continente americano, atroz descubrimiento que ha sido casi totalmente invisibilizado por los mass-media en Colombia y el mundo (16). Contiene los restos de al menos 2.000 personas. Los pobladores de la región, alertados por las filtraciones putrefactas de los cadáveres a las aguas de beber, ya la habían denunciado en varias ocasiones, pero había sido en vano… pues la Fiscalía no procedía a investigar. Fue gracias a la perseverancia de los familiares de desaparecidos y a la visita de una delegación británica observadora de la situación de derechos humanos en Colombia, en diciembre de 2009, que se logró destapar este descomunal crimen perpetrado por los agentes militares de un Estado que les garantiza impunidad. Desde 2005 el Ejército había enterrado allí a miles de personas, sepultadas sin nombre.
Las masacres han sido usadas por el Estado para paralizar la reivindicación social, y para lograr el desplazamiento masivo de poblaciones: de esta forma ha desplazado de sus tierras a más de 4,5 millones de personas (17), que han abandonado más de 10 millones de hectáreas (18). Tras los bombardeos y las masacres, las tierras son entregadas vacías de sus habitantes a la codicia de las multinacionales y terratenientes, que son co-financiadores del paramilitarismo.
11. Colombia es: aberrantes soldados que defienden a quien los pisa
Los oligarcas quieren a los jóvenes del pueblo en su ejército de muerte, los enrolan cambiándoles sus vidas por una beca de estudio para uno de sus hermanos, por una promesa de ayuda a la vivienda, por la operación que les hace falta para salvar a un familiar… los enrolan a cambio de darles las migajas de lo que la misma oligarquía y las multinacionales, sus socias en la rapiña, le han robado al país. Los enrolan a cambio de darles algo de lo que son derechos básicos del ser humano: Salud, Vivienda, Educación… esos básicos que se han encargado de convertir en un privilegio inaccesible para las mayorías… a menos que acepten ser su carne de cañón…
Enrolan a los muchachos por tandas de decenas de miles en el ejército, en una maquinaria de moler vidas, aceitada por la injusticia social… (19) Los enrolan mediante el mecanismo del servicio militar obligatorio, al que difícilmente pueden sustraerse ya que sin la Libreta Militar no pueden graduarse, ni ser empleados; y a los que escapan los cazan mediante redadas en zonas urbanas y rurales. Luego los cooptan mediante el chantaje abyecto que se basa en sus necesidades económicas. Así, los jóvenes del pueblo, arrinconados por la necesidad, serán los soldados del ejército que protege a quienes excluyen a ese mismo pueblo de una vida digna. Soldados incongruentes al servicio del saqueo y del empobrecimiento en el ejército que viabiliza la penetración económica mediante las masacres: un ejército de barbarie que masacra poblados enteros para desposeer a los campesinos. La oligarquía no manda un solo hijo suyo a ser soldado de ese ejército absurdo de empobrecidos que protegen a los enriquecidos.
12. Colombia es un Saqueo bien custodiado. Montañas muertas y ríos envenenados
Mientras los hijos de la oligarquía se quedan en sus clubes privados, en sus desfiles de alta costura, o se van a pasear por su amada Europa, los hijos del pueblo irán a proteger los oleoductos, las multinacionales, la red vial para que las multinacionales saquen toneladas de carbón, de oro, de níquel, de riquezas por las que no pagan sino irrisorios impuestos: se llevan las riquezas al extranjero, dejando montañas muertas, ríos envenenados, poblaciones masacradas… Los hijos del pueblo serán enrolados en el ejército para proteger las zonas francas, los cultivos industriales de palma aceitera que esquilman el suelo para producir combustible destinado a los vehículos del “primer mundo”, esos megacultivos que son el resultado del despojo de las tierras de subsistencia de millones de campesinos, afro-descendientes e indígenas. Los hijos del pueblo serán enrolados en un ejército que protege la evacuación de toneladas y toneladas de madera de Colombia, miles de árboles asesinados, ecosistemas destrozados, vidas quebradas, que flotan sobre la red fluvial y ruedan sobre la red vial del IRSA… ¡Terrible ironía! El botín saqueado va custodiado por los saqueados… Así asegurado llega hasta los enormes barcos que aguardan con las mandíbulas abiertas a las fronteras del masacrado país… Esta aceitada maquinaria del saqueo, protegida por los propios saqueados, es la estafa magna de los saqueadores… Muchos hijos del pueblo morirán protegiendo todo el aberrante statu quo de injusticia social que los esclaviza. Los oligarcas en Colombia quieren su feudo para siempre, y quieren a todo el pueblo empobrecido hasta la médula mientras cuentan su fortuna amasada a través de masacres y ecocidios…
NOTAS:
(1) El régimen colombiano mantiene encarcelados a 7.500 presos políticos: http://www.arlac.be/A2009/2009/Tlaxcala.htm . Campaña europea 2009-2011 por la liberación de los presos políticos en Colombia. Son 7500, en su mayoría presos de opinión y activistas sociales. Las asociaciones y personas del mundo que quieran apoyar la campaña por la liberación de los presos políticos en Colombia, son bienvenidas. Para firmar pinchar aquí: http://www.tlaxcala.es/detail_campagne.asp?lg=es&ref_campagne=14&nbsp
(2)http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/71765-NN/colombia-registra-mas-de-38-mil-personas-desaparecidas-en-tres-anos/
(3) «En Colombia se han utilizado hornos crematorios para hacer desaparecer rastros de personas asesinadas o para quemar a personas vivas. Las llevaban los paramilitares por instrucción del Ejército y la policía». Senadora Piedad Córdoba: http://www.piedadcordoba.net/piedadparalapaz/modules.php?name=News&file=article&sid=3345&mode=thread&order=0&thold=0
Paramilitar Mancuso reitera que ‘cremaron’ víctimas para bajar estadísticas: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo138469-mancuso-reitera-cremaron-victimas-bajar-estadisticas
Estado Colombiano emula crímenes Nazis: Paramilitares y Hornos Crematorios… http://www.kaosenlared.net/noticia/estado-colombiano-emula-crimenes-nazis-paramilitares-hornos-crematorio
(4)DAS, policía secreta implicada en montajes judiciales y en atentados con explosivos, según testimonios y documentos incautados al propio DAS: http://www.kaosenlared.net/noticia/poner-bombas-servicios-publicos-no-chuzada-denunciar-escandalo-das-rea
(5) En Colombia el terrorismo de Estado ha desaparecido a 200.000 personas según las últimas cifras compiladas y según lo denunció últimamente Piedad Córdoba (2010): http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104558&titular=piedad-c%F3rdoba-denuncia-la-pasividad-internacional-y-pide-que-se-condicione-el-tlc-con-europa-http://www.kaosenlared.net/noticia/celebrado-ii-congreso-mundial-desaparicion-forzada-colombia-sos-desapa
Colombia: Segundo Congreso Mundial de Desaparición Forzada: http://www.youtube.com/watch?v=YNQgkbV12tU
(6) Informe secreto de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EEUU (U.S. Defense Intelligence Agency, DIA), del 23 de septiembre de 1991, acerca del presidente Uribe Vélez y su relación con el narcotráfico, designándolo como el narcotraficante número 82. Informe desclasificado el 1 de agosto de 2004 en cumplimiento de un Acto de Libertad de Información (Freedom of Information Act) interpuesto en el mes de agosto de 2000 por The National Security Archive, grupo de investigación no gubernamental establecido en la Universidad George Washington: «82. Álvaro Uribe Vélez – un político y senador colombiano dedicado a la colaboración con el cartel de Medellín en altos niveles del gobierno. Uribe estuvo vinculado a negocios involucrados en actividades de narcotráfico en EEUU. Su padre fue asesinado en Colombia por sus conexiones con los narcotraficantes. Uribe ha trabajado para el cartel de Medellín y es un cercano amigo personal de Pablo Escobar Gaviria. Participó en la campaña política de Escobar para obtener el cargo de suplente de Jorge Ortega. (…)” . PAG81: http://www.arlac.be/2007/AUV.htm
(7) Informe de la Fiscalía de Justicia y Paz febrero 2010; paramilitares aseguran haber perpetrado 30.470 asesinatos en unos 15 años: http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/66984-NN/ex-paramilitares-colombianos-reconocen-haber-cometido-cerca-de–30-mil-500-asesinatos/
(8) La Estrategia Estatal Paramilitar descuartiza a los homosexuales. VIDEO-denuncia: http://www.youtube.com/watch?v=ZfLqZ2q0zBk&feature=player_embedded
(9) Testimonios de paramilitares, de sobrevivientes y los resultados de los equipos forenses evidencian que la Estrategia paramilitar del Estado diseñó un método para descuartizar a seres humanos: dictando “cursos” utilizando a personas vivas llevadas hasta sus campos de entrenamiento. Francisco Villalba, el paramilitar que dirigió en el terreno la barbarie del Aro (Antioquia), en la que torturaron y masacraron a 15 personas durante 5 días, revela detalles de esos “cursos”: «Eran personas que llevaban en camiones, vivas, amarradas (…) Se repartían entre grupos de a cinco (…) las instrucciones eran quitarles el brazo, la cabeza… descuartizarlas vivas (…) Ellos salían llorando y le pedían a uno que no le fuera a hacer nada, que tenían familia» http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-3525024 …“Cursos de descuartizamiento” para adiestrar a los paramilitares en su función más específica: infundir terror en la población, para lograr “disuadir por el terror” y lograr desplazar a los sobrevivientes que habían presenciado las masacres.
Así se expresó el paramilitar HH, refiriéndose al ejército de Colombia: “Nosotros éramos ilegales y son más culpables ellos que nosotros, porque ellos representaban al Estado y estaban obligados a proteger a esas comunidades y nos utilizaban a nosotros. Nosotros cometimos muchos homicidios y tenemos que responder, pero ellos también deben responder…” ‘H.H’ revela vínculos con Byron Carvajal y Rito Alejo del Río: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo116951-alias-hh-revela-vinculos-de-auc-byron-carvajal-y-rito-alejo-del-rio
HH confiesa más de 3000 asesinatos; será extraditado para callar los nombres de los autores intelectuales:http://www.kaosenlared.net/noticia/paramilitar-confiesa-mas-3000-asesinatos-sera-extraditado-para-callar-
(10) El estudio de la Misión para el Empalme de las Series de Empleo (MESEP), Pobreza y Desigualdad 2009, contabilizó ocho millones de colombianos en la indigencia y 20 millones de pobres. En las zonas rurales, de cada 100 hogares 65 son considerados pobres y 33 viven en la indigencia. http://www.abpnoticias.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2446&Itemid=90
(11) En Colombia mueren anualmente más de 20 mil niños menores de 5 años por desnutrición aguda, de cada 100 madres desplazadas gestantes 80 padecen desnutrición crónica, UNICEF: http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/D/desnutricion_infantil_que_no_deja_crecer_/desnutricion_infantil_que_no_deja_crecer_.asp
Colombia, pobre entre los pobres: http://alainet.org/active/33960&lang=es
(12) Sarmiento Angulo, el empresario mas enriquecido de Colombia es, junto con el puñado de oligarcas entre los que destacan Ardila Lule y Santo Domingo, el promotor mayor de la nefasta “Seguridad Demócrática” del gobierno de Uribe, y, casualmente, a cada una de sus sugerencias, Uribe ha obedecido en un tiempo récord de 24 horas, tal y como hizo cuando Sarmiento Angulo propuso que “el impuesto para financiar la seguridad democrática” fuera permanente y que se extendiera a todos los colombianos: dicho y hecho: http://www.lasillavacia.com/historia/1717
Publicado el 15 de febrero de 2010: Ganancias del sector financiero llegaron a $8,5 billones. http://www.elespectador.com/articulo187857-ganancias-del-sector-financiero-llegaron-85-billones
(13) Paul Martin, Representante de UNICEF para Colombia: “Tenemos 12% de los niños de Colombia con un problema de desnutrición crónica (…) Van a sufrir física y mentalmente: nunca este 12% va a tener la oportunidad de contribuir con el 100% de su capacidad humana (…)Porque sabemos que el 90% de la capacidad del ser humano se desarrolla en sus primeros 3 años, y sabemos que los niños o niñas que están desnutridos antes de la edad de 3 años nunca serán capaces de recuperar esta parte de su capacidad humana. (…) En una radiografía del cerebro (…)” http://translate.google.es/translate?hl=es&langpair=en%7Ces&u=http://www.unicef.org/colombia/newsletter/mayo-09/eng-pop-news-mayo-09-05.htm
(14) Agro Ingreso Seguro: “Magdalena: La tierra del olvido – Agro Ingreso Seguro”, documental de Contravía: http://www.youtube.com/watch?v=LOhOYmWd5W8&feature=player_embedded
(15) Los billonarios Mario Santo Domingo y Luis Carlos Sarmiento Angulo, ambos del privilegiado grupo de los 1125 billonarios del mundo, aumentaron vertiginosamente sus fortunas. Julio Mario Santo Domingo posee 6.000 millones de dólares: Ganó 2.000 millones de dólares en el último año, y ascendió al puesto 123 de las fortunas más enormes del planeta, el año pasado estaba en el puesto 132.
Sarmiento Angulo, principal accionista del Grupo Aval, dio un salto enorme de 150 puestos, al pasar del 285 al 135, con una fortuna de 5.600 millones de dólares. Sarmiento Angulo aumentó en el último año su fortuna en 3.200 millones de dólares. http://www.semana.com/noticias-economia/rey-reyes/136255.aspx
(16) La mayor fosa común del continente, en la Macarena, departamento del Meta: el ejército habría estado enterrando allí a desaparecidos desde 2005, al menos 2000 cadáveres. http://www.publico.es/internacional/288773/aparece/colombia/fosa/comun/cadaveres
(17) MOVICE, Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado: 4,5 millones de desplazados, 2009:http://www.movimientodevictimas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=278&Itemid=64
(18) MOVICE: 10 millones de hectáreas de tierras despojadas a los campesinos, cifras 2009: http://www.movimientodevictimas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=274&Itemid=69
(19) Reclutamiento de 17. 216 nuevas víctimas: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=103822


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