ESPECIAL SIRIA 29 ABRIL 2011


Viernes de furia y de muerte en Siria

Redacción BBC Mundo

Manifestante La violencia en Siria lleva semanas.

Miles de manifestantes desafiaron a las autoridades sirias y tomaron las calles de la capital, Damasco, y de varias otras ciudades en todo el país.

Diversas fuentes indican que las fuerzas de seguridad dispararon contra los manifestantes en la ciudad sureña de Deraa, donde comenzaron los disturbios a mediados de marzo.

  • Una fuente médica del hospital de Tafas, a 12 kilómetros del considerado corazón de la revuelta siria, le dijo a la agencia Reuters que recibieron 15 cadáveres con impactos de balas de las fuerzas de seguridad. Un grupo de derechos humanos le dijo a la agencia AP que los muertos de este viernes son 24.

Las fuerzas de seguridad inundaron las calles de Damasco y dispararon gas lacrimógeno mientras terminaban los rezos del viernes.

Los activistas habían convocado a un “día de ira” para protestar contra el gobierno y mostrar su la solidaridad con las víctimas de la represión reciente en Deraa.

Un residente de Deraa, donde las protestas han sido más fuertes, le dijo a la BBC que dos personas habían muerto allí el viernes.

Las informaciones son difíciles de verificar dado el cerco informativo impuesto en el país.

Represión

Como explica un corresponsal de la BBC en Siria (cuyo nombre permanecerá en el anonimato para proteger su seguridad) mientras la llamada a la oración resonaba en los alminares del centro de Damasco, y pequeños grupos de hombres se reunían para rezar, se veían uniformados de seguridad en las calles adyacentes.

Bashir al AsadEl presidente, Bashir al Asad, ha respondido brutalmente a las protestas.

Una vez que la oración hubo terminado, la multitud se reunió en la plaza coreando consignas contra el presidente Bashar Al Asad, hasta que el imán salió y llamó a la calma.

En tan sólo cinco minutos la plaza se vació, pero la tensión podía palparse. Unos hombres vestidos de civil le obligaron a un turista a eliminar todas las fotos de su cámara.

“Cuando traté de tomar una foto que alguien me golpeó en la parte posterior de la cabeza y me dijo que me fuera. Cuando salí vi algunos grupos pequeños de hombres en la calle y la policía deteniendo vehículos para comprobar su identidad”, relata el corresponsal.

La ciudad ha sufrido días sin energía y se dice que puede “quedar bloqueada”.

Condena

Activistas y grupos de derechos humanos dicen que la reciente ofensiva contra los manifestantes ha dejado unos 500 muertos.

En Deraa, por lo menos 50 personas habrían sido muertos a tiros en los últimos días.

Ha habido crecientes críticas internacionales de la respuesta a las protestas contra el régimen del presidente Al Asad.

El máximo organismo de derechos humanos de Naciones Unidas condenó este viernes al gobierno sirio por utilizar fuerzas letales contra los manifestantes pacíficos e inició una investigación sobre las muertes y otros supuestos crímenes.

Las protestas fueron respaldadas esta semana por la Hermandad Musulmana, la organización islámica desintegrada por el padre del presidente Asad en la década de 1980 y prohibida desde entonces.

El miércoles, 200 miembros del partido gobernante Baath renunciaron después de emitir una declaración pública denunciando la represión.

La CIA y el Mossad lanzan el plan “anti-Siria” en Medio Oriente

El lobby judío y el proyecto de “remodelación” del Medio Oriente
Geopolítica – 01/03/2005 0:00 – Autor: Manuel Freytas – Fuente: IAR
Washington y Tel Aviv han conseguido el argumento justificatorio principal para su plan de invasión a Siria
Washington y Tel Aviv han conseguido el argumento justificatorio principal para su plan de invasión a Siria

Estados Unidos y Francia acaban de lanzar una campaña mediática internacional orientada a presionar a Siria para que retire sus tropas militares desplegadas en el Líbano, bajo la acusación de que su presencia sirve para proteger a los grupos “terroristas” que amenazan a la paz y estabilidad de la región.

Desde el lado de los sirios les responden -casi sin eco en la estructura de los medios masivos- que lo único “amenazado” con su presencia en el Libano es la expansión del dominio del Estado de Israel, socio estratégico y privilegiado de las políticas depredadoras de EEUU en todo el Medio Oriente.

La maniobra cuenta con el visto bueno de la ONU, la Unión Europea, Rusia y países de la Liga Arabe implicados en los intereses económicos de la dominación imperial judeo-norteamericana, tanto en Medio Oriente como en la zona del Golfo.

Las grandes cadenas internacionales, habituales usinas mediáticas de la CIA, realizan por su parte una desembozada campaña “anti-Siria” recreando en sus contenidos y titulares el modelo paradigmático de acusaciones a Siria realizadas por los funcionarios de Washington y Tel Aviv.

Se repite lo de Irak: sin ningún tipo de procesamiento o análisis las grandes cadenas informativas imperiales, manipulan a la opinión pública internacional mezclando palabras claves : “Siria”, “terrorismo”, “guerra civil”, “atacante suicida”, “tensión”, “insurgentes”, “extremismo islámico”, en su receta conocida de “demonizar” al “enemigo” de turno de la maquinaria militar estadounidense.

Como ayer Saddam y su régimen, hoy es Siria quien se encuentra imputada de“dictadura protectora de terroristas”.

George W. Bush y Jaques Chirac reiteraron esta semana, durante su encuentro en Europa, que Damasco debe retirar los 14.000 soldados que mantiene desplegados en el Líbano, en cumplimiento de la resolución de la ONU votada en septiembre del año pasado.

El subsecretario de Estado, William Burns, dijo en Beirut, donde asistió a los funerales del ex premier libanés , que “el asesinato de Hariri debe ayudar a que el Líbano sea libre de la presencia de Siria. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, en tanto, señaló que “el gobierno sirio desgraciadamente no va hacia una mejora de sus relaciones con nosotros sino hacia un deterioro”.

La solución al dilema: Siria debe retirase del Líbano y reorganizar su régimen dentro de un “proceso democrático”, tal como lo señalan os estatutos del “mundo libre”escritos por George W. Bush y sus socios inestables en la ONU.

El Plan

Expulsada Siria del Líbano, queda abierta la puerta para una intervención militar estadounidense-israelí orientada a exterminar las bases logísticas y los comandos operativos de las organizaciones armadas que combaten a Israel y a EEUU en la región, principalmente en Irak y Palestina.

El plan de acción psicológica mediática para justificar las operaciones contra Siria es un calco del que utilizaron para invadir Irak: apoyo al “terrorismo internacional” y posesión de armas de destrucción masiva.

Entre las tesis justificatorias (constantemente recreadas por las usinas mediáticas de la CIA) se cuentan:

A) Siria pone en peligro la paz en Medio Oriente, y su presencia militar puede embarcar al Líbano en otra cruel guerra civil como la que vivió en la década del 70.

B) La situación del Líbano como país ocupado por Siria y por la red internacional del“terrorismo islámico”, justifica una operación militar para su “liberación“, y luego lanzar las fuerzas hasta Damasco para exterminar la cabeza de hiedra de la“amenaza islámica” a la región.

Las ideas fuerza lanzadas masivamente por medio de consignas periodísticas, “cierran” con el plan madre del sionismo judeo-norteamericano de Washington fogoneado por la troyka de expertos comandada por el segundo de Defensa, Paúl Wolfowitz.

Este lobby, dirigido políticamente desde la Casa Blanca por el vicepresidente Dick Cheney, y liderado en la secretaría de Defensa por su titular, Donald Rumsfeld, representa en esencia el interés de las armamentistas, las petroleras y los consorcios de servicios que operan contratos millonarios con el Pentágono estadounidense.

El grupo de neoconservadores, ejecutor de la línea matriz de la política exterior norteamericana desde el 11-S, defiende abiertamente la intervención militar en todo el mapa de Medio Oriente para eliminar “la amenaza árabe a Israel”.

Después de planificar la invasión a Afganistán (bajo el pretexto de destruir a la red“Al Qaeda”), y de la ocupación militar de Irak (bajo el pretexto de terminar con las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein) el lobby y los halcones norteamericanos, fortificados por la reelección de Bush, y contando con la sumisión de Europa y de Rusia a la “guerra contraterrorista”, han puesto la mira en tres países claves: Siria, Líbano e Irán.

El grupo de halcones militares y civiles pro-Israel planificó la invasión a Irak a partir de un principio sustentado en la “teoría de los bolos” del Oriente Medio, según la cual un golpe dirigido contra Irak podría derribar varios regímenes árabes del Medio Oriente.

Como ese principio fracasó en Irak, la misma teoría la repiten ahora poniendo en el centro a Siria, y con la mira puesta en el resto de los países agendados como “blancos” del Pentágono en el segundo mandato de Bush, caso de Irán, el otro objetivo estratégico de gran envergadura a conseguir por los halcones.

El plan, bautizado como proyecto de “remodelación del Medio Oriente”, fue reafirmado por el presidente George W. Bush en su discurso de asunción del segundo mandato, el 20 de enero pasado.

Para precisar el nuevo contexto, el jefe de la Casa Blanca recordó, en su alocución, los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, como “un día de fuego”, y añadió: “nuestro deber no está definido por las palabras que uso, sino por la historia que hemos visto juntos”.

“La mejor esperanza para la paz en nuestro mundo reside en la expansión de la libertad en todo el Planeta”, afirmó Bush dejando en claro que la política exterior iniciada tras el 11-S seguirá inconmovible y con más fuerza con la halcona negra, Condoleezza Rice, al frente del Departamento de Estado.

El discurso de Bush no hacia otra cosa que “reciclar” con palabras aggiornadas el proyecto de “remodelación del Medio Oriente”, ahora vestido de cruzada libertadora contra el terrorismo y las “tiranías del mundo”.

El gobierno sirio, según el decálogo bushiano de la Casa Blanca, cumple acabadamente con el modelo: es un régimen “dictatorial” que protege y promueve al “terrorismo“.

La Operación Siria, pieza maestra del plan, busca como objetivo estratégico afianzar el control de las reservas energéticas en el Medio Oriente y en los Estados del Golfo, asegurar una base de control geopolítico-militar con proyección al Asia, y seguir con las conquistas de nuevos mercados, apoyándose en el poder nuclear-militar de Israel a nivel regional.

El plan tiene a Jordania y a algunos países de la Liga Arabe como aliados, y cuenta con que la mayor parte de los emiratos mantengan una actitud pasiva como la que tuvieron con Irak. Tras el apoderamiento militar de Irak, sólo quedan tres países fuera de control: Irán, Siria y el Líbano.

En la década del cincuenta David Ben Gurion lanzó la tesis madre: para terminar con la amenaza de sus vecinos, Israel debe tomar el control del “eslabón más débil de la cadena de la Liga Árabe”: el Líbano.

El general sionista, Ariel Sharon, quien en 1982 ingresó con sus tanques a Beirut y ayudó a las milicias cristianas a masacrar a los habitantes de los campamentos de refugiados de la capital, Sabra y Chatila, es el gran continuador de la tesis de Ben Gurión.

El plan de exterminio de la resistencia palestina e iraquí, objetivo central en esta fase, requiere destruir sus bases logísticas y operativas en Siria y el Líbano.

En cuanto a las operacioness militares sobre Siria, en el Pentágono domina la idea de los ataques aéreos “preventivos” como tarea de “ablandamiento” y apoyo a la invasión terrestre de los tanques y fuerzas especiales israelíes-norteamericanas.

En enero de 2004, Donald Rumsfeld le presentó a Bush un documento elaborado sobre la base de información recopilada por la CIA en Medio Oriente.

El informe aseguraba que los “terroristas“, entre los que se incluía a los miembros del movimiento Hezbolá, “siguen cruzando la frontera desde Siria a Irak” para contactar con los grupos iraquíes que luchan contra las fuerzas de ocupación de EEUU. El mismo documento proporcionaba “pruebas” de armamento químico en poder de Siria.

Finalmente el informr solicitaba a Bush el lanzamiento de ataques aéreos “preventivos” e incursiones de fuerzas especiales en territorio sirio, tal como se ejecutaron en la llamada “zona de exclusión” de Irak antes de la invasión militar en marzo de 2003.

El ataque aéreo de Israel al Líbano, en enero de 2004, sirvió como módulo experimental y señalamiento de los nuevos blancos, rompiendo por primera vez la“línea azul”, la frontera aprobada por la ONU en mayo de 2000.

Para el desarrollo de esta fase del plan se requiere que la CIA y el Mossad preparen el “clima anti-Siria” y las condiciones políticas y sociales que deriven en un enfrentamiento entre oficialismo y oposición en Palestina, y entre pro-sirios y anti-sirios en el Líbano.

Esta etapa -en ejecución- prepara y precede a la fase de las operaciones militares lanzadas para terminar con el “terrorismo disgregante” y las luchas fraticidas en Medio Oriente, cuya cabeza organizativa y logística -según los estrategas sionistas de Washington y el Pentágono- se encuentra en Siria.

En la fase uno del plan, que está funcionando en estos momentos, la CIA y el Mossad (servicio secreto israelí) cumplen un papel clave en el armado y ejecución de las operaciones encubiertas con el “terrorismo“, en la táctica divisionista para enfrentar a opositores y oficialistas, y en los trazados de la campaña de acción psicológica orientada a crear bases de consenso local e internacional para una intervención militar en Siria.

La operación Palestina

En una primera fase, el plan requiere la demostración de que Siria sigue estando detrás de todas las operaciones terroristas a través de su presencia militar en el Líbano y en la existencia en su territorio de bases y campos de entrenamientos de “extremistas” islámicos.

Respecto al ataque terrorista del sábado a la madrugada enTel Aviv, fuentes de inteligencia árabe coinciden en que se trató de una operación de la CIA y el Mossad siguiendo la metodología operativa que utilizaron para complicar a Siria con el asesinato de Rafic Hariri.

En ambas operaciones se buscaron objetivos parecidos: quebrar las líneas de negociación entre oficialismo y oposición y tensar el conflicto al extremo para provocar una reacción armada.

En un video difundido por la AFP y otras agencias, el supuesto autor de la masacre en Tel Aviv reivindica el atentado en nombre del movimiento radical palestino Yihad islámica, aduciendo que “el ataque fue cometido como respuesta por los asesinatos y destrucciones de casas” cometidos por Israel.

En el video, el sujeto identificado como jefe local de las Brigadas Al Qods, brazo armado del movimiento, aparece armado con un fusil automático ante una bandera de la Yihad Islámica y con otros tres fusiles a su lado.

Acusa a la Autoridad Palestina, que denunció enérgicamente el atentado, de “colaborar” con Israel y Estados Unidos. “Acabarán como el general Antoine Lahad”, dice refiriéndose al jefe del Ejército del Líbano Sur, una milicia pro-israelí, que se refugió en Israel tras la retirada israelí del sur del Líbano en mayo de 2000.

A través de voceros la organización Yihad Islámica había comunicado inmediatamente después del atentado del sábado a la noche que el grupo que reivindicaba el ataque era una fracción escindida de la organización, que había concretado una tregua y esperaba una respuesta de sus demandas de libertad de prisioneros palestinos al gobierno israelí. Por lo cual la imputación del ataque era absurda.

Portavoces de Damasco, por su lado, señalaban que el grupo que se adjudicó el atentado y el supuesto autor del ataque suicida fueron infiltrados por agentes de la CIA y el Mossad, y que la operación localmente fue realizada con el objetivo de frustrar el proceso de tregua de la guerrilla con el gobierno de Abás, y trabar la negociación para liberar a prisioneros palestinos que venían realizando las organizaciones armadas palestinas con el gobierno de Sharon.

Curiosamente, poco antes que el supuesto grupo atacante asumiera la autoría, fuentes del Ministerio de Defensa de Israel aseguraban que el atentado fue llevado a cabo por la Yihad Islámica siguiendo instrucciones de sus jefes en la capital de Siria, mientras la Autoridad Palestina, mantenía la versión de que fue Hizbulá del Líbano.

Fuentes del gobierno Sirio dijeron el domingo que la operación de la CIA y el Mossad con la aparición del video del presunto kamikaze fue orientada a agudizar la confusión entre el gobierno palestino y los grupos armados para testear la disposición a un conflicto armado entre esos sectores.

La CIA y el Mossad necesitaban mostrar el emergente inmediato del acto terrorista en Tel Aviv: la violencia política que pone en riesgo el proceso de paz en Medio Oriente y al régimen constitucional en Palestina.

La operación debía “cerrar” con la acusación oficial del gobierno israelí.

Tras el atentado del sábado por la noche en Tel Aviv, el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, responsabilizó a Siria de estar detrás del movimiento radical palestino Yihad islámica grupo que se reivindicó como autor del ataque.

“Disponemos de pruebas que relacionan directamente a Siria con este atentado”,declaró Mofaz durante una reunión de importantes responsables de seguridad del Estado Mayor en Tel Aviv, informó la radio militar israelí.

Otra señal complementaria la dio Ariel Sharon al no formular declaraciones en las horas posteriores al atentado.

El primer ministro de Israel fue informado a lo largo de toda la noche de los acontecimientos, y hasta el domingo no se había pronunciado aconsejado por agentes oficiales de inteligencia que le sugirieron esperar “la reacción de la ANP y de su presidente Mahmud Abás“, reveló la radio militar israelí.

El domingo, después de testear la indefinición de Abas con los grupos armados, Sharon salió a decir que el proceso de paz se encuentra en peligro y amenazó con frenar las negociaciones con la ANP si ésta no toma “medidas enérgicas” contra los grupos extremistas.

En síntesis, Sharon, siguiendo el libreto de la CIA y el Mossad, aprovechó la masacre de Tel Aviv para avanzar un paso más hacia el enfrentamiento interno entre palestinos. Una fórmula que la CIA y el Mossad seguirán alimentando con acción psicológica y más atentados.

La operación Líbano

Tras el asesinato del ex premier libanés Rafic Hariri, la televisión Al Iraquía había mostrado imágenes de nueve supuestos “insurgentes” iraquíes, dos de los cuales confesaron haber recibido entrenamiento en el uso de armas y explosivos en Siria.

“Yo fui reclutado en el año 2001 por los servicios secretos sirios en el puerto sirio de Latakia, donde recibí instrucción en la fabricación de explosivos, preparación de coches bomba y asesinatos”, aseguraba uno de los detenidos, identificado como Mohanat Abdula Sultán al Tai, según la emisora iraquí.

La operación fue realizada en medio de las acusaciones de Washington y Tel Aviv al gobierno sirio por el atentado que terminó con la vida de Hariri, un aliado histórico de EEUU que lideraba los sectores anti-sirios en el Libano.

Portavoces de inteligencia sirios señalaron que la maniobra tenía que ver con la preparación de un “clima anti-Siria” que han lanzado la Casa Blanca y el Pentágono como marco justificatorio para las operaciones militares que tienen previsto contra Siria y las organizaciones que operan contra Israel desde territorio libanés.

Rafic Hariri, un aliado de Washington asesinado hace dos semanas en el Líbano, había sido derrotado en agosto del año pasado cuando su petición de renuncia del actual presidente y del retiro de las tropas sirias fue desestimada por la mayoría del Parlamento libanés, y tuvo que renunciar a su cargo de primer ministro.

En opinión de los voceros de Damasco, el sector “anti_Sirio” de Hariri, tras su derrota, había perdido predicamento político, y su asesinato no hizo otra cosa que fortalecer a la oposición al gobierno y a los grupos pro-estadounidenses que piden el retiro de las tropas sirias del Líbano.

Hariri mantenía una postura dialoguista tanto con el gobierno pro-sirio como con las organizaciones armadas islámicas, y apostaba a tomar de nuevo el poder en un proceso democrático confiando en su carisma político.

El ministro de Justicia, Addoum, minimizó la posibilidad de que el atentado fuese atribuible a Al Qaeda, por los vínculos económicos y políticos de Hariri con Arabia Saudita.

Por otra parte, el premier asesinado mantenía buenas relaciones con Siria a través del ex jefe de la inteligencia militar de ese país, general Ghazi Kenaan, que le sirvió como enlace entre Siria y Arabia Saudita durante su gestión como primer ministro del Líbano

Por lo que su asesinato, carecía de sentido práctico y no le daba ningún rédito a los sectores pro-sirios ni al gobierno aliado de Siria en el Líbano, y menos aún a las organizaciones de resistencia que mantuvieron status de reconocimiento oficial durante la gestión de Rafic Hariri como primer ministro.

Las versiones oficiales para la prensa señalaban que Hariri, con siete guardaespaldas y un ayudante personal, más siete personas fueron muertos por un coche bomba cargado con 300 kilos de dinamita.

Medios árabes, entre ellos la cadena Al Jazeera, habían señalado tras la muerte de Hariri que el explosivo utilizado para el atentado no formaba parte del arsenal de ninguna organización islámica de la región, y su alto potencial (mató a Hariri y a sus escolta completa, además de otras personas) quedó demostrado en el cráter de casi 10 metros de diámetro que dejó.

La explosión fue tan poderosa que rompió las ventanas en un radio de varias cuadras y destrozó los autos Mercedes Benz de la comitiva como si fueran juguetes. .

Las características técnicas de la bomba fueron tan avanzadas, señalaron fuentes de seguridad, que el ataque evitó la acción de los equipos de bloqueo de alta tecnología que llevaba el séquito de automóviles de Hariri, preparado para interferir teléfonos celulares y televisiones.

La prensa árabe reveló peritajes de los servicios secretos libaneses señalando que el material explosivo utilizado en el atentado sólo se encuentra en poder de la CIA, el Mossad israelí y el M-16 británico, y proviene de la central nuclear de Dimona en Israel.

En resumen, y como sostienen los sirios y la inteligencia árabe, razonablemente todas la huellas digitales del atentado contra Rafic Hariri conducen a la CIA y al Mossad, y a los beneficiarios principales de su asesinato: Washington y Tel Aviv que han conseguido el argumento justificatorio principal para su plan de invasión a Siria.

Siria: censura, rumores y Facebook

Arturo Wallace

BBC Mundo

 Miércoles, 27 de abril de 2011
  • Naciones Unidas está pidiendo una investigación independiente sobre la situación en Siria, donde se estima que al menos 400 personas han muerto durante seis semanas de protestas.

Y es que, por el momento, es difícil establecer con seguridad qué está ocurriendo en ciudades como Deraa, desde donde han llegado videos aficionados que muestran tanques en las calles y soldados que disparan contra los manifestantes.

  • “El gobierno no permite periodistas en Deraa, Duma o Banias. La información que se tiene es gracias a reportes de testigos”, le explicó a BBC Mundo Mustafá Hamo, del servicio árabe de la BBC.

Estos reportes por lo general contradicen la versión oficial de los acontecimientos, que responsabiliza a grupos extremistas por la violencia.

Pero la mayor parte del tiempo ninguna de las versiones puede ser verificada de forma independiente.

Esto dificulta aún más la tarea de explicar -o comprender- a un país que siempre ha supuesto un reto para la prensa.

Funeral de un opositor del gobierno sirio, cerca de Damasco.Seis semanas de protestas han dejado más de 400 muertos.

“Por lo general, entre la represión de un estado policial y la deformación de la realidad en la que a menudo incurren los medios por causa de sus intereses políticos o empresariales, la realidad de Siria no aparece por ninguna parte”, afirmó el colaborador de BBC Mundo en Damasco, Luis Crespo.

“Y en este tipo de situación, las dos cosas se exacerban”.

“No es que no ocurra nada. Aquí hay gente muriendo. Pero saber cuántos son, quiénes eran, cómo murieron, cómo estaban organizados, qué buscaban… simplemente no se puede verificar”, explicó.

Restricciones tras restricciones

Ser periodista en Siria nunca ha sido tarea fácil: Reporteros Sin Fronteras ubica al país al fondo de su Índice de Libertad de Prensa, en la posición 173 de un total de 178 naciones.

“No es que no ocurra nada. Aquí hay gente muriendo. Pero saber cuántos son, quiénes eran, cómo murieron, cómo estaban organizados, qué buscaban… simplemente no se puede verificar”

Luis Crespo, colaborador de BBC Mundo en Siria

“Siempre ha habido una vigilancia muy estrecha de los organismos de seguridad, que siguen muy de cerca lo qué se hace, por qué se hace”, explicó Crespo.

Según el colaborador de BBC Mundo, incluso en circunstancias “normales” los periodistas nacionales no pueden decir lo que piensan, ni informar sobre lo que el gobierno no quiere que se informe.

Y algo parecido ocurre con los corresponsales de medios internacionales, que en caso de no cumplir con las condiciones acordadas con las autoridades sirias se arriesgan a ser expulsados.

El servicio árabe de la BBC, por ejemplo, tiene un corresponsal en Siria. “Pero trabaja bajo estrictas restricciones, sólo puede informar sobre lo que dice el gobierno”, explicó Hamo.

Y las autoridades no han permitido el ingreso al país de nuevos periodistas extranjeros, lo que ha hecho que cada vez más medios de comunicación se basen en reportes transmitidos vía telefónica o a través de las redes sociales.

Por teléfono e internet

En ciudades como Daraa, sin embargo, la conexión sólo ha podido mantenerse en parte gracias al uso de las redes de la vecina Jordania, pues los servicios telefónicos y de internet locales fueron cortados por las autoridades.

Una imagen capturada por un teléfono celular muestra un tanque en las calles de DaraaLas imagenes de las protestas han sido capturadas y transmitidas vía teléfono celular.

“El problema que tienen ahora es que se les están acabando las baterías de los celulares, aunque ahora han aparecido páginas en Facebook explicando como cargarlas utilizando las baterías de sus autos”, contó Hamo.

Y según Ramin Nakhle, un activista sirio en el exilio, en Deraa también se han distribuido teléfonos satelitales y módems para mantener la comunicación.

“Cada día nuestra red se vuelve más grande”, dijo Nakhle, un joven de 28 años que hace tres meses tuvo que escapar hacia Beirut.

“A veces uno puede encontrar a 20 personas en línea, a veces 50. Y cuando pasa algo grande, como el viernes pasado, uno puede encontrar a 50 de todas partes de Siria, cada uno llamando a amigos en el terreno e informándonos sobre la situación”, explicó en una entrevista con el programa The World, que es coproducido por la BBC, Public Radio International y la radio WGBH de Boston.

¿Al servicio de quién?

La ruptura del cerco informativo impuesto por el gobierno sirio puede ayudar a evitar un mayor uso de la violencia en contra de los manifestantes.

Pero la influencia que un puñado de ciberactivistas pueden tener sobre la forma en la que se está cubriendo los sucesos en Siria también merece ser motivo de preocupación.

“Nosotros leemos diferentes páginas, cruzamos y comparamos las fuentes, vemos si las versiones que están circulando son similares”

Mustafá Hamo, Servicio Árabe de la BBC

De hecho, buena parte de los testimonios recogidos por los medios internacionales parecen haber sido facilitados por la red a la que pertenece Nakhle.

Y a Luis Crespo le preocupa no poder verificar las versiones que circulan por las redes sociales en el terreno.

“Las redes sociales fácilmente se pueden convertir en instrumentos de manipulación de los bandos en conflicto”, dijo.

Y para el colaborador de BBC Mundo en Damasco, es ahí donde los periodistas se vuelven más necesarios.

“El periodista debería contrastar, comprobar, refutar… por que la probabilidad de que te mientan desde ambos lados es muy grande”, explicó.

Hamo, sin embargo, está satisfecho con la veracidad de los testimonios recogidos por el servicio árabe de la BBC.

“Nosotros leemos diferentes páginas, cruzamos y comparamos las fuentes, vemos si las versiones que están circulando son similares” explicó.

La tecnología también permite comprobar la fecha y el lugar en el que se originaron ciertos videos.

Y la experiencia y el conocimiento de algunos de los periodistas que reciben el material puede terminar de hacer la diferencia.

“Por ejemplo, yo soy de Siria, y por eso puedo reconocer algunas de las ciudades y calles que aparecen en los videos”, reconoció Hamo.

Un reto

Por lo pronto, sin embargo, todavía resulta difícil hacerse una idea precisa de la verdadera fuerza de las protestas, sobre la posibilidad de que estas se traduzcan en verdaderos cambios, y sobre su probable dirección.

Violencia en SiriaLa oposición ha empleado las redes sociales para informar sobre la represión gubernamental.

“Todo el mundo sabe que hay montones de problemas, disparos y muertes. Pero me ha asombrado las grandes diferencias entre, por ejemplo, el servicio árabe de la BBC, Al Jaazera, Al Arabiya, la televisión oficial siria, las radios”, le dijo este lunes al programa Today de la BBC, el reverendo anglicano de origen sirio Nadim Nasser.

“Uno no puede estar seguro de nada de lo que lee o ve. Uno ve algo en la BBC, Al Jaazera o Al Arabiya, y luego habla con sus amigos y familiares y escucha una historia diferente”, afirmó.

Una posible explicación, sugerida por Crespo, es que los medios internacionales a menudo dan una imagen de Siria “que es la que ellos tienen en la cabeza, y no la realidad objetiva”.

Otras diferencias también pueden explicarse por la localización de las protestas. O por los diferentes intereses de aquellos que, de una forma u otra, controlan el acceso a la información.

En cualquier caso, para Crespo, la situación presupone un reto. Pero no deja de ser también motivo de frustración.

Miles de sirios salen a las calles para exigir la salida de El Asad

Los Hermanos Musulmanes llaman por primera vez al pueblo a tomar las calles.- El cerco del Gobierno a la ciudad de Deraa ha provocado alrededor de un centenar de muertes, según activistas pro derechos humanos.- Damasco vive su primera gran protesta.- Reunión urgente de Naciones Unidas

AGENCIAS | Amán 29/04/2011

Al menos 15 personas han muerto en Deraa, en el sur de Siria, por los disparos de las fuerzas de seguridad ante la nueva manifestación de opositores al régimen de Bachar el Asad. Según una fuente médica del hospital de Tafas, a 12 kilómetros del considerado corazón de la revuelta siria, 15 cuerpos sin vida han llegado al centro con impactos de bala.Otras 38 personas, según la agencia Reuters, han ingresado en el hospital con heridas.A estas muertes habría que unir otras nueve en Homs, según ha contado a France Presse un militante opositor en esa ciudad del centro del país.

Y también las denunciadas hechas en Facebook por activistas sirios de las agrupaciones Sham y La revolución contra Bachar el Asad. Según estas dos redes opositoras, al menos otras cuatro personas han muerto en el puente de Saida cuando intentaban traspasar el cerco alrededor de Deraa.

La ciudad del sur de Siria, que se ha convertido en principal foco de las protestas, lleva cuatro días bajo los ataques de las fuerzas de seguridad. En ese periodo, al menos 83 personas han muerto según el activista pro derechos humanos Tamer al Jahamani, sin contar las víctimas de hoy.

Según este reconocido abogado, en varias morgues de Deraa se acumulan los cadáveres, que incluyen a mujeres y niños. “Hemos contado 83 cuerpos, muchos almacenados en las cámaras frigoríficas. Muchas de las balas les alcanzaron en la cabeza o el pecho, lo que indica que los disparos provenían de francotiradores”, ha relatado al Jahamani a Reuters.

La cerrazón del Gobierno sirio ha provocado que, durante las protestas, los activistas tengan una gran influencia en la información que llega a los medios internacionales, a los que no se permite entrar. Miles de sirios han respondido al llamamiento de los Hermanos Musulmanes y han exigido en las calles del país la salida de El Asad, pese al despliegue de fuerzas de seguridad y a la dura represión de las protestas en las últimas semanas, que había causado hasta hoy unos 500 muertos.

Deraa, centro también de las represiones más violentas de las fuerzas de seguridad sirias, ha sido hoy también la localidad que, hasta el momento, ha registrado mayor número de víctimas. Según una información previa de la agencia AFP, que cita a la estatal Sana, cuatro soldados han muerto también en esa localidad y otros dos han sido secuestrados.

Gran protesta en la capital

Más al norte, en Damasco, alrededor de 10.000 personas, según cálculos de la agencia Reuters a partir del relato de participantes en las protestas, han marchado por las calles en contra del régimen en la mayor manifestación en la capital siria desde que empezó la revuelta hace seis semanas.

La marcha ha comenzado en el barrio viejo de Midan y se ha ido extendiendo por sus alrededores hasta que las fuerzas de seguridad han logrado dispersarla con el lanzamiento de gases lacrimógenos. Vehículos con ametralladoras y guardias republicanos en uniforme de combate patrullaban la carretera de circunvalación de Damasco. “¡El pueblo quiere la caída del régimen!”, gritaban los manifestantes en el barrio de Saqba, en la capital, según un testigo citado por Reuters.

Llamamiento de los Hermanos Musulmanes

Se han registrado protestas en ciudades como Homs y Hama (centro del país), Banias (costa mediterránea) y Qamishly (este). Los testigos han informado también de disparos en la localidad costera de Latakia.

Mientras, ante la represión en Deraa, varios autobuses se dirigían a pueblos cercanos para intentar converger en distintas marchas. “Hay francotiradores en los tejados que disparan a todo lo que se mueve. Están impidiendo que la gente vaya a las calles”, ha relatado Abu Mohammad a la cadena Al Yazira.

Los Hermanos Musulmanes pidieron ayer por primera vez a los ciudadanos que tomasen hoy las calles para reclamar mayores libertades, mientras el Gobierno advertía a la población sobre las consecuencias de hacerlo. “Las leyes en vigor en Siria serán aplicadas para servir a la seguridad y la estabilidad de la patria”, había avisado hoy un portavoz del Ejecutivo.

La agrupación islamista, prohibida en Siria y blanco preferente de la represión del presidente, ha animado a los ciudadanos a exigir más libertad en las calles este viernes. “No dejéis al régimen asediar a vuestros compatriotas. Cantad con una sola voz por la libertad y la dignidad. No permitáis que el tirano os esclavice”, reza el manifiesto enviado este jueves a la agencia Reuters.

Aproximadamente medio millar de personas han muerto a manos de las fuerzas de seguridad en las revueltas, según la organización pro derechos humanos Sawasiah.

Decenas de miles de personas participaron en los multitudinarios funerales por el casi centenar de muertos del pasado día 22. Unos 200 miembros del partido Baaz, del presidente El Asad, presentaron este miércoles su dimisión en la provincia de Deraa por la represión de las últimas concentraciones.

Los Hermanos Musulmanes operan en Siria, Egipto, Palestina, Jordania, y los países del Golfo. Fundada en Egipto en 1928 por Hassan el Banna, se trata de la organización integrista más antigua e influyente del mundo árabe y musulmán. La facción siria sufrió una brutal masacre en 1982, en la localidad de Hama, a manos del Ejército de Hafez el Asad, el padre del actual presidente.

Reunión de urgencia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas se ha reunido de urgencia en Ginebra para analizar la situación de este país y ha votado una resolución.

La reunión, a propuesta de EE UU y sin apoyo de ningún país árabe, ha sacado adelante un texto que condena el régimen de El Asad y pida la apertura de una investigación internacional sobre la represión de las manifestaciones.

La votación se ha saldado con 26 votos a favor (los de EE UU y todos los países de la Unión Europea presentes en el organismo, entre otros), nueve en contra y siete abstenciones. Cinco países (entre ellos, Jordania, Catar y Bahréin) se han ausentado del encuentro.

Durante la sesión, la alta comisionada adjunta, Kyung-wha Kang, ha denunciado las brutales prácticas del régimen sirio.

“Ciudades enteras han sido asediadas, se han desplegado tanques y bombardeado zonas densamente pobladas, se ha impedido la distribución de alimentos, se ha cortado el acceso a la electricidad”, ha descrito. De acuerdo a los datos citados por Kyung, “las organizaciones de derechos humanos han documentado más de 450 asesinatos y en torno a cuatro veces más de heridos”.

EE UU ha propuesto un proyecto de resolución por el Consejo que “condena enérgicamente los homicidios, las detenciones y las torturas de que han sido objeto cientos de manifestantes pacíficos por parte del Gobierno sirio” y pide “el envío urgente de una comisión internacional de investigación independiente” con el objetivo de investigar “las supuestas violaciones del Derecho Internacional de los Derechos Humanos” en Siria.

El Consejo de Seguridad de la ONU fue incapaz ayer de aprobar una resolución de condena contra el Gobierno sirio apoyada por los países de la UE y EE UU, país que tiene previsto anunciar en breve sanciones contra Siria.

Por su parte, Pierre Vimont, secretario general del cuerpo diplomático de la Unión Europea ha declarado que la UE está cerca de alcanzar el consenso para tomar acciones contra el Gobierno sirio, incluyendo la posibilidad de sanciones.

Los embajadores de los Estados miembro de la UE tienen previsto reunirse hoy para discutir sobre este asunto. Ayer, un portavoz de la Alta Representante de la UE en política exterior, Catherine Ashton, dijo que “todas las opciones” están encima de la mesa, en relación a las posibles sanciones.

La crisis en Siria podría cambiarle la cara al Medio Oriente

Jonathan Marcus

Corresponsal en Asuntos Diplomáticos, BBC

 Lunes, 25 de abril de 2011
Manifestante en SiriaLos sucesos en Siria están siendo observados con inquietud y precaución en Medio Oriente y el resto del mundo.

Durante décadas Siria ha sido uno de los países más estables del Medio Oriente.

Ya en febrero de 1982, una protesta de musulmanes sunitas en la ciudad de Hama fue salvajemente reprimida por el padre del actual presidente, Hafez al Asad. Las estimaciones varían, pero se calcula que miles de personas murieron.

Ahora el número de víctimas mortales tras los disturbios en varias ciudades y pueblos de Siria posiblemente pasan del centenar. De nuevo se hace presente la contundencia del gobierno a la hora de enfrentar cualquier revuelta popular.

Siria es un complejo mosaico de comunidades y al parecer el presidente Bashar al Asad cree que puede utilizar estas divisiones para mantener su control del poder.

Su familia y sus socios tienen una importante influencia sobre las fuerzas de seguridad y el ejército, por lo que el ejemplo de Egipto (en donde los militares le dieron la espalda al régimen) parece poco probable que se repita en Siria.

Los sucesos en el país están siendo observados con precaución e inquietud en el Medio Oriente y el resto del mundo.

Además, lo que sucede en Siria hace que la crisis en Libia no tenga mucha importancia.

Siria es una pieza clave en la alianza de Irán con Hezbolá en Líbano, Hamas en la Franja de Gaza y otros grupos palestinos más radicales opuestos a la paz con Israel. Si Siria entra en caos, esta alianza también podría debilitarse.

Pero el impacto más grave podría sentirse en su vecino Líbano —un país multicultural que no ha disfrutado de la estabilidad que ha tenido por mucho tiempo Siria.

Israel observa

De una forma u otra, una Siria fuerte representa un elemento estabilizador en Líbano. El caos en uno de ellos podría desencadenar la inestabilidad en el otro.

Israel también está observando con preocupación los acontecimientos en su vecino del norte. Siria ha sido, desde siempre, un enemigo predecible. Incluso un régimen conmocionado en Siria podría plantearles otro tipo de problema.

“Es incierto hacia donde se dirige Medio Oriente. Gran parte del optimismo a raíz de los sucesos de Túnez y Egipto se está disipando”

Existe un importante sector militar y diplomático en Israel que está a favor de un acuerdo de paz con Siria antes de cualquier pacto con los palestinos.

La estabilidad del régimen en Damasco ha sido siempre una de las cartas fuertes de este grupo, con el argumento de que los gobernantes de Siria son personas con las que se podía negociar y que habría cierto grado de certeza en que respetarían los acuerdos.

Pero ahora el cabildeo por “Siria primero” en Israel podría haber sufrido un duro golpe, ya que la incertidumbre rodea a muchos de los vecinos árabes del país.

Hay una sensación creciente de que la geografía política de la región está cambiando a raíz del impacto de la “primavera árabe”.

Es pronto todavía, pero las divisiones en la región que alguna vez jugaron a favor de Israel —como las existentes entre el Irán chiita y los principales estados sunitas proccidentales como Egipto— podrían ser cada vez menos pronunciadas.

La preocupación de EE.UU.

Manifestaciones en SiriaVarios gobiernos han condenado enérgicamente la violencia del gobierno sirio en contra de sus propios ciudadanos.

Estos cambios se están siguiendo muy de cerca en Washington también.

El gobierno de Barack Obama desde hace mucho tiempo jugó con la idea de sacar al líder de Siria “de la nevera”. Desde siempre, el objetivo era llevarlo al campo occidental y alentarlo a tomar distancia de Teherán.

Mientras los países europeos hacían gestiones diplomáticas, con Francia a la cabeza, un nuevo embajador de EE.UU. llegó a Damasco en enero, el primero en ser designado allí desde el 2005.

Su predecesor se retiró después del asesinato del primer ministro libanés Rafik Hariri. Washington sospechó que hubo una mano de Siria en el asesinato.

Ahora, el gobierno de Obama ha condenado enérgicamente la violencia del gobierno sirio contra sus propios ciudadanos y ahora parece haber buscado en vano algunas palancas con las cuales influir en el régimen de Al Asad.

El mapa político de Medio Oriente está cambiando. Nuevas fuerzas se han desatado. Pero también hay nuevas presiones y, no menos importantes, desde Arabia Saudita, que parece decidida a montar un contraataque contra cualquier brote dentro de su país de la llamada primavera árabe.

Es incierto hacia dónde se dirige Medio Oriente. Gran parte del optimismo a raíz de los sucesos de Túnez y Egipto se está disipando. El surgimiento de nuevos tipos de autoritarismo podría ser tan probable como el florecimiento de la democracia.

Libia es un caso de prueba. Sin embargo, Siria podría ser mucho más importante como ejemplo para la región en su totalidad.

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