ESPECIAL COSTA DE MARFIL. 5 ABRIL 2011


Costa de Marfil

ESPECIAL COSTA DE MARFIL. 5 ABRIL 2011

Francia y la ONU inician los ataques en Costa de Marfil

París autoriza a sus tropas a que participen en las operaciones emprendidas por la misión de Naciones Unidas |

Las fuerzas de Outtara comienzan el ataque final para conquistar la capital Abiyán |

Secuestran a varias personas, entre ellas dos franceses, en Abiyán

Internacional | 05/04/2011 – 01:25h
  • París / Abiyán / Dakar. (Agencias).- Comienza la batalla final en la capital de Costa de MarfilAbiyán.
Las fuerzas leales al presidente marfileño electo, AlassaneOuattara, iniciaron este lunes por la tarde el asalto definitivo para tratar de hacerse con la capital económica del país, y desalojar del poder al presidente saliente, Laurent Gbagbo.
En este contexto de máxima tensión, Francia y la ONU han decidido también intervenir en combate con la misión de proteger a los civiles de los abusos de los partidarios de Gbagbo. Según la agencia Reuters, Francia y la ONU habrían producido algunos ataques a posiciones del ejército leal a Gbagbo. Varios helicópteros han lanzado cuatro misiles contra una base militar de Abiyán, en la que se situaban tropas leales al presidente saliente. Francia ha dado este mismo lunes su autorización para iniciar los combates.
Los ataques también se han extendido durante la noche al entorno más próximo del presidente saliente. Los helicópteros Naciones Unidas han lanzado este lunes misiles cerca de la residencia oficial de Gbagbo.
En lo que respecta a la batalla entre partidarios de Gbagbo y Ottara, fuertes explosiones han comenzado a escucharse en los barrios de Abiyán, en especial en el distrito de Plateau, donde se encuentra el Palacio Presidencial; en Adjame, el barrio en el que está situada la comisaría de Agban, la más importante de Costa de Marfil, y en Riviera, donde está el campamento militar más grande del país.
Los combates comenzaron a las 17.00, hora local y GMT, cuando se comenzaron a oír fuertes estruendos de los bombardeos. ”Parece que los aviones franceses están atacando simultáneamente los diferentes bastiones de Gbagbo”, aseguró un habitante del distrito de Deux Plateaux.
“Varios helicópteros están volando bajo y atacando repetidamente”, dijo por su parte un empleado del hotel Novotel en Plateau, que a su vez confirmó el secuestro de dos ciudadanos franceses que se alojaban ahí por parte de milicias de Gbagbo.
Para llevar a cabo el ataque, según informa el bando de Ouattara, cuentan con entre 4.000 y 5.000 soldados y decenas de carros de combate de las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI) y de los ex rebeldes de las Fuerzas Nuevas.
Sin embargo, según dijo a los medios el portavoz de la Misión de la ONU en Costa de Marfil (ONUCI), Hamadoun Toure, sus helicópteros también participan en la ofensiva y han bombardeado una base de las fuerzas de Gbagbo como réplica al ataque de su sede. Asimismo, fuentes militares francesas en Costa de Marfil indican que los aviones de la operación “Licorne” están bombardeando las posiciones de los efectivos de Gbagbo en los barrios de Plateau y Cocody.
Autorización francesa para atacar
El Gobierno francés ha autorizado este lunes a sus tropas a que participen en las operaciones emprendidas por la misión de Naciones Unidas en Costa de Marfil (UNOCI) para proteger a la población civil, con el objetivo de neutralizar el “armamento pesado” utilizado por las tropas del presidente saliente, Laurent Gbagbo.
El Elíseo, a través de un comunicado, ha denunciado estas agresiones contra los ‘cascos azules’ y la población y ha recordado que la resolución 1975, aprobada el 30 de marzo por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pedía explícitamente a Gbagbo el fin de los ataques.
“Conforme a su mandato de protección de los civiles, la UNOCI acaba de emprender acciones para neutralizar el armamento pesado utilizado contra la población civil y el personal de Naciones Unidas en Abiyán”, añade la nota, que confirma el inicio de los bombardeos contra objetivos militares del presidente saliente.
La ONU ha pedido a Francia que se sume a estas operaciones y París “ha respondido positivamente”, según la nota. “Francia pide el cese inmediato de toda violencia contra civiles. Los autores de estos crímenes deberán responder ante la Justicia”, concluye la Presidencia gala.
Leales a Gbagbo secuestran a dos franceses, entre otras personas
Por otro lado, varias personas, entre ellas dos ciudadanos franceses, han sido secuestradas por un grupo armado en el hotel Novotel de la capital marfileña, según informaron fuentes del ministerio francés de Asuntos Exteriores.
Según la emisora France-Info los atacantes eran alrededor de una decena de miembros de las fuerzas leales al presidente marfileño saliente, Laurent Gbagbo, que entraron en el hotel por el garaje y se llevaron “a cuatro o cinco personas”.
Los dos franceses secuestrados son el director del hotel y un hombre de negocios que conoce muy bien la región, agregó, por su parte, el enviado especial en Costa de Márfil de France-Info. Recordó que el hotel donde ocurrieron los hechos se encuentra a 300 metros del palacio presidencial.

Las fuerzas de Ouattara toman la residencia de Gbagbo en Abiyán

El presidente electo de Costa de Marfil lanza su ofensiva final en la capital económica del país.- La ONU y Francia atacan el palacio presidencial y enclaves militares de Gbagbo

A. JIMÉNEZ BARCA / AGENCIAS (París | Abiyán) 05/04/2011
  • La suerte de la Costa de Marfil y la batalla de Abiyán se acelera.
Por una parte, los fieles del presidente electo, Alassane Ouattara, aseguran haber desencadenado ya la ofensiva final que les llevará hasta los últimos reductos donde se hacen fuertes los seguidores de Lauren Gbagbo: el palacio presidencial y la residencia del expresidente de Costa de Marfil, aferrado al poder a pesar de haber perdido las elecciones.
Según un portavoz de Ouattara, esta madrugada sus tropas han logrado tomar el control de la casa privada de Ggagbo, de quien se desconoce su paradero.
Evacuación de un herido en AbiyánUn combatiente de las fuerzas leales al presidente electo Ouattara es evacuado en Abiyán.- LEGNAN KOULA (EFE)
Por otra, Francia, antigua metrópoli, con 12.000 ciudadanos franceses actualmente en Abiyán, ha decidido actuar.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha autorizado a las fuerzas francesas desplazadas en Abiyán bajo la bandera de la ONU a que disparen contra las armas pesadas de los seguidores de Gbagbo.
Sarkozy ha precisado que dio la orden de intervenir después de recibir la petición del Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon que, a su vez, se apoya en la resolución 1975 de la ONU, votada el 30 de marzo, que autoriza el empleo de la fuerza para proteger a los civiles.
Al caer la noche, helicópteros franceses dispararon varios misiles en bases militares de los soldados de Gbagbo. Posteriormente, los helicópteros atacaron el palacio presidencial y la residencia de Gbagbo, que parece tener ya las horas contadas y que se oculta en alguno de estos dos lugares.
La decisión de Sarkozy coincide con el secuestro de varios extranjeros por parte de las fuerzas de Gbagbo que se encontraban en el hotel Novotel de Abiyán. Al menos, dos son franceses, según ha confirmado el ministerio de Asuntos Exteriores francés. “Los blindados de la ONU estaban allí y lo vieron todo, pero no podían intervenir”, ha explicado un periodista de la cadena de televisión LCI.
Las tropas aliadas al presidente electo Ouattara habían entrado pocas horas antes en Abiyán fuertemente armados. Para llevar a cabo la que consideran su ofensiva final cuentan con entre 4.000 y 5.000 soldados y decenas de carros de combate de las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI) y de los antiguos rebeldes de las Fuerzas Nuevas. “Sabemos cuando se inicia, pero podría tomarnos 48 horas para limpiar adecuadamente la ciudad”, ha declarado el comandante oficial Issiaka Wattao Ouattara.
Ouattara investigará la matanza de civiles
En otro frente, Ouattara debe responder ante la ONU por la matanza a matanza de civiles perpetrada por sus tropas en el oeste del país. “La posición del Gobierno es clara y limpia: no habrá impunidad. Vamos a realizar una investigación y los responsables serán castigados. Queremos un Estado de derecho”, declaró Guillaume Soro, primer ministro de Ouatarra, a la cadena francófona TV5.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió el domingo a Ouattara que investigue la masacre en Duékué cuando sus hombres tomaron la ciudad, situada al oeste del país. Ban Ki-moon se declaró “alarmado” por los informes recibidos de los equipos de la ONU sobre el terreno, que encontraron al menos 330 cadáveres de civiles asesinados, en su mayoría, por las fuerzas de Ouattara. Varias organizaciones internacionales creen que la cifra de muertos es mucho más alta.
Francia, preocupada por sus nacionales
Ante la escalada de violencia en el país, el Ejército francés se desplegó el domingo en el aeropuerto internacional de Abiyán, en una operación coordinada por la misión de la ONU en Costa de Marfil, a fin de tener todo listo por si fuera necesario repatriar a los extranjeros, en su mayoría franceses.
Además, el presidente Nicolas Sarkozy ordenó también el agrupamiento urgente de la colonia francesa (unas 12.000 personas) en la capital y, según el portavoz de las tropas francesas, cerca de 1.900 extranjeros se han refugiado ya en la base militar francesa de Port-Bouët, dejando atrás sus casas y negocios, temiendo ser víctimas de las bandas de saqueadores que deambulan por los barrios ricos de Abiyán. Además, otros 500 extranjeros han abandonado ya el país.

Caos, combates y matanzas en Costa de Marfil

Cruz Roja Internacional informa de la muerte de al menos 800 personas en Duekué.- Cascos azules y militares franceses se despliegan en Abiyán para frenar la violencia.- Gbagbo, acorralado, sigue aferrado al poder en Costa de Marfil

ANTONIO J. BARCA / AGENCIAS – París / Abiyán – 02/04/2011
“Al menos 800 personas” murieron el pasado 29 de marzo en una misma ciudad, en Duekué (situada al oeste de Costa de Marfil, según ha denunciado el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Según el organismo, citando informaciones recogidas en la zona, informa de que las muertes se produjeron como consecuencia de ataques violentos entre comunidades.
“No hay duda que en esa ciudad ha pasado algo de una gran amplitud de la que aún estamos recogiendo información”, ha asegurado la organización, que también afirma que varios de sus delegados “han visto un gran número de cuerpos”.
“Este acontecimiento es particularmente grave por su embergadura y brutalidad”, ha dicho alarmado el jefe de la delegación de la Cruz Roja en el país en un comunicado.
Jóvenes pro-GbagboJóvenes pro-Gbagbo luchan contra fuerzas leales al presidente electo Ouattara en Abiyán.- JEAN-PHILIPPE KSIAZEK (AFP)
    Los enfrentamientos se centran en la zona del palacio presidencial
Unos 700 extranjeros abandonan sus casas y se refugian en una base francesa
Por su parte el portavoz del Gobierno del presidente electo Ouattara, Patrick Achi, ha admitido esta madrugada en declaraciones a la Televisión de Costa de Marfil (TCI) la existencia de fallos en la protección a los individuos y sus bienes y en el mantenimiento del orden público, que se ha comprometido en restablecer rápidamente.
Achi acusa a los milicianos que apoyan a Gbagbo, que se aferra al poder, de ser los principales responsables de los saqueos masivos y robos registrados a lo largo de la jornada en varios barrios de Abiyán.
Según el portavoz, los mismos milicianos han sacado a la calle y armado a los prisioneros de la cárcel de Abiyán, incluidos delincuentes peligrosos, que se han unido a los actos de vandalismo.
El objetivo de las Fuerzas Republicanas ahora, resaltó Achi, es reducir los últimos focos de resistencia de las fuerzas rivales: el cuartel de la Gendarmería de Agban y el barrio de Le Plateau, en el que se encuentra el Palacio Presidencial, actual refugio de Gbagbo.
Abiyán, la ciudad clave
La batalla de Abiyán, el último capítulo del enfrentamiento entre el presidente electo de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, y su rival, el expresidente Laurent Gbagbo, que se aferra al poder a pesar de haber perdido las elecciones en noviembre, se decidía ayer en determinados barrios de la ciudad africana.
Los combates se centraban en los alrededores de la sede de la televisión estatal de Costa de Marfil (RTL) y en las calles que rodean el palacio presidencial y la residencia particular de Gbagbo, los últimos bastiones de los seguidores del expresidente.
Este, cada vez más acorralado, cada vez más abandonado por el Ejército y la policía, renunciaba a entregarse.
Durante toda la tarde de ayer circularon mil rumores sobre su paradero. Algunos lo situaban ya fuera de Costa de Marfil. Sin embargo, a las siete de la tarde, un portavoz de su Gobierno aseguró a la agencia France Presse que se encontraba “en su residencia de Abiyán, rodeado de toda su familia”.
Antiguos colaboradores de Gbagbo que desfilaban por las televisiones francesas reconocieron que el expresidente de Costa de Marfil era capaz de suicidarse antes de entregarse y entregar lo que le quedaba de poder.
Esta batalla, que decidirá el futuro del país, estalló el jueves, cuando las tropas leales a Outtara, provenientes del norte, tras hacerse casi sin lucha con la capital administrativa del país, Yamusukro, alcanzaron Abiyán, la capital económica.
“Estoy aterrada. En mi jardín se oyen disparos”, manifestaba a la cadena francesa i-Télé Catherine, de nacionalidad francesa, que vive en Abiyán desde hace 40 años.
La ciudad, según varios testimonios, se vació. Y comenzaron los primeros actos de pillaje.
El Ministerio francés de Asuntos Exteriores, consciente del peligro que corrían muchos de los 12.000 franceses que viven en Costa de Marfil, les pidió que no salieran de casa y que se abstuvieran de viajar por carretera. Air France informó de que suspendía los vuelos con Abiyán.
Y casi dos centenares de soldados franceses destacados en la ciudad de Costa de Marfil se desplegaron, subidos en blindados, con el objeto de patrullar los barrios habitados por los occidentales y evitar los saqueos.
Mientras, se sucedían los llamamientos para que el expresidente de Costa de Marfil abandonara su último reducto y se marchara del país.
Lo hizo el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon; y lo hizo después el Elíseo, consciente de su papel de exmetrópoli, por medio de un comunicado, después de que Nicolas Sarkozy se reuniera con su primer ministro y los ministros de Defensa y de Asuntos Exteriores para seguir de cerca lo que pasaba en Abiyán.
Una petición a la que se sumó también el Gobierno de Estados Unidos, que esta madrugada pedía en a la ONU y a Francia que hagan todo lo posible en Costa de Marfil para proteger a la población civil del país africano e impidan posibles saqueos.
“Estamos muy preocupados por la violencia que se produce y pedimos contención a todas las partes”, dijo el portavoz en funciones del Departamento de Estado, Mark Toner. “Ya es el momento de dimitir y prevenir más derramamiento de sangre”, enfatizó, refiriéndose a Gbagbo, de quien dijo no tener claro en donde se encuentra.
Cerca de 700 extranjeros abandonaron sus casas y se refugiaron en la base militar francesa de Port-Bouët, cerca del aeropuerto de la ciudad, como medida de precaución. Además de las tropas francesas, los cascos azules se desplegaron por la ciudad, también para hacer frente al pillaje.
Abiyán, por lo menos ayer, se sumía en el caos: varias organizaciones humanitarias alertaban de la situación que se respiraba en la ciudad.
Y expertos en países de la zona, citando testimonios de personas que residían en la ciudad, aseguraban que había numerosos civiles que habían sido abatidos por francotiradores de Gbagbo en los barrios de Treichville y Pot-Bouët.
La resistencia de Gbagbo a dejar el poder desde que perdió las elecciones en noviembre ha causado ya medio millar de muertos y un millón de desplazados.
La ONU también ha denunciado el trato a civiles por parte de los seguidores de su rival Outtara, que el jueves dio un ultimátum al expresidente para que deje de una vez el cargo y así evitar “un baño de sangre” en Abiyán.

Quien controla el cacao controla la política y la guerra

SILVIA BLANCO – Madrid – 02/04/2011
  • Jean Arsène Yao, marfileño de 41 años, es doctor en Historia y profesor de la Universidad de Abiyán. Vive en Madrid, aunque se desplaza con frecuencia a la ciudad que está a punto de ceder a las fuerzas de Alassane Ouattara, el presidente electo.
Pregunta. El detonante de la violencia es electoral. Laurent Gbagbo se niega a abandonar el poder aunque perdió las elecciones de 2010. ¿Cuándo situaría el origen del conflicto?
Respuesta. Todo empieza en 1993, al morir el primer presidente, Félix Houphouët-Boigny. Su primer ministro, Alassane Ouattara, y el presidente del Parlamento, Henri Konan Bédié (el sucesor según la Constitución), se disputan la presidencia.
Gana Bédié y un año después, inspirado por un grupo de intelectuales marfileños, crea el concepto de ivoirité (marfileñidad), que fue desvirtuándose para convertirse en arma arrojadiza contra parte de la población, principalmente los del norte (malinké y senufo), zona de origen de Ouattara. En esta región Ouattara obtuvo entre el 70% y el 90% de los votos.
P. Ouattara fue vetado para presentarse a las elecciones en dos ocasiones porque su padre procedía de Burkina Faso. ¿Hay un trasfondo xenófobo?
R. Antes de 1960, cuando Costa de Marfil era una colonia, los franceses trajeron mucha mano de obra a las plantaciones de cacao. Un tercio de la población son extranjeros. Proceden de Níger, Malí, Senegal y Guinea-Conakry, pero sobre todo de Burkina Faso.
Los inmigrantes llegaron de países mucho más pobres y de mayoría musulmana atraídos por el “milagro marfileño” de los setenta, y se identificaron más con los pueblos del norte. Ouattara, en su lucha por llegar a ser presidente, se convirtió en un símbolo para ellos. El problema con Ouattara era el origen de su padre, quien, aunque vivió en Costa de Marfil, fue enterrado en Burkina.
P. Costa de Marfil es el principal productor de cacao mundial. ¿Cómo condiciona el conflicto?
R. El cacao representa el 40% de los ingresos de exportación del país. Ha servido para financiar grandes proyectos y también la guerra. Quien controla el cacao controla la guerra, la política y la economía, de ahí el interés de las fuerzas de Ouattara de tomar el puerto de San Pedro, desde donde se exporta el cacao. El comercio y el transporte están controlados por los malinké, etnia de Ouattara.
Económicamente fuertes, solo les faltaba el poder político, y Ouattara encarnaba esta opción. También están los intereses de las multinacionales. Costa de Marfil es un importante mercado que siempre controló Francia. Con la llegada de Gbagbo las cosas empezaron a cambiar. China, Rusia, Sudáfrica y Brasil han ganado mercado y restado poder a Francia, que ve en Ouattara a quien podría defender sus intereses.

Duros enfrentamientos en el oeste de Costa de Marfil

Las fuerzas leales a Alassane Ouattara, vencedor de las elecciones del pasado noviembre, aseguran que han tomado Duékoué, al oeste del país

AGENCIAS 28/03/2011
El rápido deterioro de la crisis en Costa de Marfil y los riesgos de expansión a países vecinos como Liberia han puesto en alerta a la Unión Europea, que teme que se repitan dramas parecidos a los de la región de los Grandes Lagos con conflictos como los de Ruanda y el Congo.
Hoy, la cruenta disputa electoral del país marfileño ha alcanzado la ciudad occidental de Duekoue, situada en un área productora de cacao, donde han surgido fuertes choques entre las fuerzas leales al saliente líder Laurent Gbagbo y las de su rival Alassane Ouattara.
  • Las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI), fieles a Ouattara -reconocido internacionalmente como vencedor de las elecciones del pasado noviembre- han asegurado que han tomado la ciudad.
El portavoz militar de las FRCI, Mara Lacina, ha indicado que “desde primera hora de la mañana, los combatientes de las FRCI controlan toda la ciudad”, la sexta que arrebatan a la milicias y mercenarios del presidente Laurent Gbagbo.
Sin embargo, las fuerzas del todavía presidente solo han confirmado la lucha, pero pero han asegurado que seguían con el control de al menos parte de la ciudad. Varios testigos independientes han confirmado que el choque entre unos y otros aún continuaban. “Nuestros hombres han estado combatiendo desde cerca de las 2.00 de esta mañana contra los rebeldes que intentaron tomar la ciudad. Controlamos una parte y ellos controlan la otra”, ha explicado Yao Yao, jefe de operaciones de las milicias del Frente para la Liberación del Gran Oeste de Gbagbo.
“Se nos pasa por la cabeza lo que ocurrió en (las regiones de) los Grandes Lagos y los Kivus”, ha asegurado hoy un alto diplomático europeo, que considera que pese a que la situación en Costa de Marfil es diferente, comparte muchos de los elementos, como los llamamientos al odio y la violencia, que “recuerdan a Ruanda”, y los vínculos muy estrechos con países vecinos como Liberia hacen que “todos los elementos estén ahí para un contagio” del conflicto.
Duekoue, objetivo prioritario
Duekoue es un punto clave en el camino hacia Liberia y Guinea, así como a la capital marfileña, Yamusukro, y a San Pedro, el segundo mayor puerto del país y el primero en el mundo en exportación de cacao. Además, es una ciudad importante porque ha permanecido bajo el control de Gbagbo desde la guerra civil del 2002.
La ofensiva de las fuerzas leales a Ouattara en el oeste dura ya casi un mes. Tras todo este tiempo, las FRCI consideran Duekoue un objetivo prioritario “por ser un centro importante de tránsito de mercenarios liberianos favorables a Gbagbo”.
Los enfrentamientos comenzaron tras la negativa de Gbagbo a dejar el poder tras conocer los resultados de la segunda ronda de las elecciones presidenciales marfileñas del pasado 28 de noviembre, en las que la comunidad internacional reconoce a Ouattara como ganador, algo que el actual presidente se niega a aceptar.
Esto hace que en Europa se vea el conflicto de Costa de Marfil de manera diferente a los de Ruanda o el Congo ya la comunidad internacional y los países africanos respaldan claramente a una de las partes en el conflicto marfileño, la encabezada por Ouattara.
“El resultado de las elecciones fue claro al cien por cien”, ha señalado esa fuente, que también ha recordado que la UE ha impuesto sanciones contra el régimen de Laurent Gbagbo.
Los países europeos, además, respaldan el proyecto de resolución presentado por Francia y Nigeria en el Consejo de Seguridad de la ONU para reforzar la presión contra Gbagbo y para prohibir el uso de armas pesadas en la zona de Abiyán, tras las denuncias de ataques contra civiles.
Preocupación en Bruselas
Bruselas está especialmente preocupada por el deterioro de la situación humanitaria en Costa de Marfil y considera que se gesta una gran crisis. Según los datos de varias organizaciones internacionales, hasta un millón de personas se han visto desplazadas a causa del conflicto, una mayoría hacia otras zonas del país y alrededor de 100.000 hacia el extranjero, sobre todo a la vecina Liberia.
Además, crecen los casos de violencia, empieza a haber problemas para acceder a alimentos y se ha detectado un aumento de cólera, atribuido a problemas en el sector sanitario.
Por ahora, la Comisión Europea ya ha aprobado un total de 30 millones de euros para proveer asistencia humanitaria y llama la atención ante las dificultades que las organizaciones internacionales se encuentran para trabajar en el país.
En concreto, alerta sobre la situación del personal de las Naciones Unidas y sus agencias en el país y que, a ojos de una parte de la población, ha perdido la neutralidad por el respaldo del Consejo de Seguridad a Ouattara.

Los combates en el oeste de Costa de Marfil cercan a miles de desplazados

Las fuerzas del presidente electo toman dos ciudades del cinturón del cacao controladas hasta ahora por el Ejército de Gbagbo.- Medio millón de niños abandonan sus hogares huyendo de la violencia

AGENCIAS – Abiyán – 29/03/2011

La negativa del presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, a ceder el poder aAlassane Ouattara, vencedor de las elecciones de noviembre pasado y reconocido por la comunidad internacional, ha reavivado una guerra civil que se pretendía evitar, y ha causado la muerte de al menos 462 personas desde diciembre y ha obligado a cerca de un millón a huir de sus hogares, según la ONU, que alerta de que decenas de miles de desplazados están cercados por los combates sin posibilidad de recibir ayuda.

En las últimas horas, las fuerzas de Ouattara siguen su avance hacia el suroeste, y han logrado tomar dos ciudades en una ofensiva que pronto podría llevarlos a controlar un importante puerto.
  • Testigos y fuerzas de ambos bandos han confirmado que las tropas de Ouattara -los antiguos rebeldes, que controlaban el norte desde la guerra de 2002-2003, cuya línea de alto el fuego dividió el país en norte y sur – se han hecho con Daloa y Duekoue, en pleno corazón del cinturón del cacao (oeste), del que Costa de Marfil es el primer productor a nivel mundial.
De hecho, los hombres del presidente electo controlan ahora una zona de la que se extraen 600.000 toneladas anuales, la mitad de la producción del país. Este avance abre además una ruta directa al importante puerto exportador de San Pedro.
“Los combates han sido muy violentos toda esta noche en Daloa, y no conseguimos conservar nuestra posición”, ha explicado una fuente del Ejército, leal al presidente saliente Gbagbo. Según esta fuente, los rebeldes controlan Duekoue, algo que habían negado el día anterior los militares, aunque hay aún enfrentamientos en algunas zonas.
“Han tomado Daloa y circulan por todas partes”, describe el propietario de un hotel, Jean Marie Gado. “Nadie sale, las tiendas están cerradas. Esto parece un cementerio”.
Los hombres de Ouattara, conocidos como Fuerzas Nuevas, afirman que su ofensiva del oeste tiene por objetivo sellar la frontera con Liberia, ya que acusan a Gbagbo de traer y entrenar combatientes del país vecino.
Durante esta semana, las fuerzas de Ouattara también han abierto otro frente en el este, con la toma de Bondoukou, cerca de la frontera con Ghana. Hasta ahora, los choques se habían limitado a la principal ciudad, Abiyán (sureste) y al extremo oeste del país.
Al contrario que en la última guerra, cuando las fuerzas de paz francesas entraron en Duekoue para frenar el avance rebelde a San Pedro, la comunidad internacional está ahora furiosa con Gbabgo por torpedear el proceso de paz al no reconocer los resultados electorales.
“Condiciones insoportables”
La situación de los desplazados alarma especialmente a los organismos de ayuda humanitaria. “Estamos extremadamente preocupados por la situación en el oeste de Costa de Marfil.
Los desplazados han pasado en dos semanas de 40.000 a 100.000″, alerta Melissa Fleming, portavoz de ACNUR, la alta comisaría de la ONU para los Refugiados, que dice que decenas de miles de personas están cercadas por los combates sin posibilidad de recibir ayuda.
En Duekoue, “unas 20.000 personas se han precipitado a una misión católica en busca de refugio y las condiciones son insoportables”, dice el portavoz de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), Jean-Philippe Chauzy.
Según la OIM, las fuerzas de Ouattara han rodeado la ciudad de Guiglo, lo que impide el acceso a 4.000 desplazados que sobreviven al aire libre sin refugio, agua, comida o acceso a medicamentos desde hace más de una semana. Otras 2.500 personas están refugiadas en los alrededores de la iglesia de Nazareth de Guiglo.
La ONG Save the Children también alerta de la “seria crisis humanitaria que se está extendiendo” en el país, y estima que del millón de desplazados, la mitad son menores de edad, y que cerca de un millón de niños no pueden ir a la escuela por el conflicto.
También continua el goteo de refugiados marfileños en Liberia -una media de 400 por día-.
Este país alberga 112.000 de las 116.000 personas que han abandonado el país desde noviembre, según ACNUR.
El resto se encuentran en Guinea, Mali, Burkina Faso, Benin, Nigeria y Ghana.

El presidente electo de Costa de Marfil decreta el toque de queda en Abiyán

Las tropas leales a Ouattara cercan la capital económica del país y ordenan el cierre de fronteras.- EE UU pide a Gbagbo que se vaya de forma pacífica para evitar un “baño de sangre”

AGENCIAS / EL PAÍS – Abiyán / Madrid – 31/03/2011

El presidente electo de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, ha decretado el cierre de las fronteras terrestres, aéreas y marítimas del país, así como el toque de queda en Abiyán, capital económica clave en el enfrentamiento con Laurent Gbagbo, el exmandatario que se aferra al poder.

La prohibición de salir a la calle -vigente hasta el domingo entre las 21.00 y las 06.00 locales- la establecía hasta ahora Gbagbo, informa Efe.
Se trata de un gesto significativo en la lucha por el poder de Ouattara y Gbagbo, iniciada tras las polémicas elecciones de noviembre y que hoy ha dado un giro con el cerco de las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI), fieles a Ouattara, a esta ciudad clave.
  • Gbagbo, presidente de Costa de Marfil desde 2000, ha anunciado que no dimitirá
Casi un millón de personas han huido de sus casas por la violencia de los enfrentamientos
La presión sobre Gbagbo crece sin parar: EE UU ha subrayado que la oportunidad para dejar el poder de forma pacífica se agota y ha pedido a los seguidores del exlíder que se entreguen “en las próximas horas” para evitar “un baño de sangre” en Abiyán. “Todavía hay una oportunidad para Gbagbo deje el poder pacíficamente y anime a sus partidarios a hacer lo mismo, pero esta oportunidad se está agotando”, ha declarado el secretario adjunto de Estado norteamericano, Johnie Carson.
Ante los enfrentamientos, que han provocado la huida de casi un millón de personas de sus casas, los cascos azules han tomado el aeropuerto, y Francia, por su parte, ha desplegado tropas en la costa de la antigua capital, según Reuters.
En un discurso retransmitido por radio y televisión, Ouattara ha asegurado que “a pesar de los llamamientos a Laurent Gbagbo y su entorno para una transferencia pacífica del poder, la única respuesta a esta mano extendida ha sido la violencia”.
Ha hecho un llamamiento a que los militares fieles a Gbagbo se unan a sus fuerzas y por tanto a la “legalidad”. Varios generales del expresidente ya han seguido su recomendación, según AFP. Guillaume Soro, el primer ministro de Ouattara, ha asegurado a Reuters que al exlíder le quedan “dos o tres horas en el poder”. “El juego ha terminado”, ha zanjado.
Frente al avance militar de su opositor, el asesor de Gbagbo, Alain Toussaint, ya ha respondido que éste no dimitirá. “Soro ha lanzado un ultimátum que no lo compromete más que a él.
Es una tentativa de golpe de Estado iniciada en 2002.
En Abdiyán hay una verdadera campaña militar orquestada por medios internacionales”, ha asegurado. Gbagbo pidió ayer un alto el fuego y anunció una retirada táctica del Ejército, pero advirtió, a través de un portavoz, de que podría usar su “derecho legítimo de defensa”.
Abiyán, cercada
Abiyán, la antigua capital y la ciudad más poblada del país, con más de 4 millones de habitantes, era considerada hasta ayer por los favorables a Gbagbo como “inexpugnable”. Sin embargo, las últimas informaciones apuntaban hoy a disparos de artillería pesada en el centro de la ciudad, y a la presencia de soldados pro Gbagbo apostados cerca del palacio presidencial, según testigos que cita Reuters.
Además, unos 5.000 presos de la mayor cárcel del país, en esa misma ciudad, han escapado tras un tiroteo, supuestamente entre activistas a favor de Ouattara y los funcionarios del centro.
Las tropas leales al presidente electo han entrado asimismo a uno de los principales puertos, San Pedro, por donde salen la mayor parte de las exportaciones de cacao, y ayer consiguieron hacerse con el control de la capital, Yamusukro.
La lucha por el control de zonas estratégicas deja un creciente número de víctimas entre la población civil.
Casi un millón de personas han huido de sus casas por la violencia, la mayoría en Abiyán, y por lo menos 462 personas han muerto desde diciembre, según la ONU. Los últimos de los que se tiene conocimiento son 10 civiles abatidos en Abiyán por fuerzas de Gbagbo cuando participaban en una manifestación a favor de Ouattara, según un informe de Naciones Unidas.
Cruz Roja Internacional ha alertado hoy de que la situación humanitaria sigue deteriorándose, y ha pedido 17 millones de euros para atender a los desplazados.
Sanciones de la ONU
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer por unanimidad una resolución que contempla nuevas sanciones contra Laurent Gbagbo por su negativa a abandonar el poder. Los 15 miembros del máximo órgano internacional de seguridad votaron a favor de aprobar la resolución 1975 propuesta por Francia y Nigeria, en la que endurece las sanciones contra Gbagbo y su círculo de colaboradores más cercano, al tiempo que le piden que traspase el poder al ganador de las elecciones de noviembre, Alassane Ouattara, a quien la comunidad internacional ha reconocido repetidamente como vencedor de esos comicios.
La adopción de la resolución se produjo el mismo día en que la capital marfileña, Yamusukro, cayó en manos de las fuerzas de Ouattara.
El documento señala a Gbagbo como principal responsable de la crisis humanitaria que atraviesa Costa de Marfil. El texto exige el “cese inmediato de la violencia contra los civiles” y pide a ambas partes que “respeten la voluntad del pueblo marfileño y la elección de Ouattara como presidente del país”, como lo reconoció la Comunidad Económica de Estados de Africa occidental (Cedeao) y la Unión Africana (UA).
La resolución da “todo el apoyo” a la Misión de las Naciones Unidas en Costa de Marfil (Onuci) para usar “todas las medidas necesarias” para llevar a cabo su mandato de “proteger a la población civil”. A partir de ahora Gbagbo, su esposa Simone Gbagbo, y colaboradores verán sus activos en el exterior congelados, además de que se les impone una restricción a todos sus viajes al exterior “por incitar al odio y a la violencia”.
Entre el resto de personas sobre las que se centra la resolución destaca Alcide Djédjé, quien fuera embajador de Costa de Marfil ante las Naciones Unidas y actualmente al frente de la cartera de Asuntos Exteriores en el “ilegítimo Gobierno de Gbagbo”, según el proyecto de resolución.
Los otros dos colaboradores de Gbagbo a los que la ONU impone sanciones son Désiré Tagro, quien, además de participar en ese Gobierno que no reconoce la comunidad internacional está “envuelta en la represión violenta de los movimientos populares de los pasados febrero, noviembre y diciembre”; así como Pascal Affi N’Guessan, presidente del FPI.

Más de 800 muertos en una ciudad del oeste de Costa de Marfil

Las muertes se produjeron el mismo día en la ciudad de Duekué, según la Cruz Roja.- Las fuerzas del presidente electo atacan la residencia de Laurent Gbagbo.- El mandatario saliente pierde apoyos militares.- Fallece una trabajadora sueca de Naciones Unidas y un ciudadano francés, ambos por “balas perdidas”.- 500 residentes extranjeros se refugian en una base militar francesa

AGENCIAS / EL PAÍS – Abiyán / Madrid – 01/04/2011
  • “Al menos 800 personas” murieron el pasado 29 de marzo en una misma ciudad, en Duekué (situada al oeste de Costa de Marfil, según ha denunciado el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Según el organismo, citando informaciones recogidas en la zona, informa de que las muertes se produjeron como consecuencia de ataques violentos entre comunidades.
Combates en AbiyánUn miliciano pro-Gbagbo se atrinchera en una calle de Abiyán.- JEAN-PHILIPPE KSIAZEK (AFP)
    Capital: Yamussucro.
    Gobierno:  República.        Población:  20,179,602 (est. 2008)
Una información que se conoce al final de otra jornada violenta en el país.
Partidarios de Alassane Ouattara y miembros de los Jóvenes Patriotas de Laurent Gbagbo protagonizaron este viernes encarnizados combates que se han propagado por toda Abiyán, mientras el cerco se estrecha en torno al presidente saliente de Costa de Marfil.
Los enfrentamientos más fuertes se han registrado en los alrededores de la estación de latelevisión estatal, que cortó su señal después de que los leales al presidente electo Ouattara tomaran el control durante la noche. Las fuerzas de Gbagbo dijeron por la mañana que habían recuperado el canal de TV por la mañana y que siguen los combates.
Las cercanías de la residencia y oficina de Gbagbo también han sido escenario de fuertes tiroteos, así como dos importantes bases militares en esta ciudad, el enclave económico más importante del país. Abiyán se ha convertido en una zona de guerra desde que las fuerzas de Ouattara -reconocido como vencedor de las elecciones por la comunidad internacional- entraran el jueves y rodearan el palacio presidencial para expulsar definitivamente a Gbagbo del poder.
El presidente saliente, quien se niega a reconocer su derrota electoral y a entregar el poder, está “en paradero desconocido”, según Francia.
Analistas citados por la agencia Efe ubicaban a Gbagbo en el cuartel de Agban, el mayor del país y foco de resistencia a las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI), donde se habían acuartelado previamente dos altos mandos cercanos al presidente saliente.
Sin embargo, por la tarde, el portavoz del Gobierno de Gbagbo, Ahoua Don Mello, ha asegurado a AFP que está en su residencia junto con su familia.
Francia y Naciones Unidas han reiterado sus llamamientos para que Gbagbo deje el poder en manos de Ouattara, a quien reconocen como el vencedor de las elecciones de noviembre pasado, y que ponga fin a la violencia.
Imágenes emitidas en las televisiones han mostrado las consecuencias de una noche de disturbios y pillaje en la capital económica marfileña.
La violencia se ha cobrado dos víctimas extranjera: una mujer sueca de 30 años que trabajaba para la misión de Naciones Unidas en el país (Onuci) y un profesor francés, hallado muerto de un disparo en su habitación de hotel en la capital oficial del país, Yamoussokro.
Ambos han muerto producto de “balas perdidas”, según las autoridades. Unos 500 residentes extranjeros (franceses y libaneses mayoritariamente) se han refugiado en una base militar de Francia.
Asalto final
Varias columnas de humo salían el viernes por la mañana del barrio de Cocody.
Eran el resultado de los intensos combates que tuvieron lugar en las últimas horas en esa exclusiva zona de Abiyán, donde se encuentra la residencia de Gbagbo y numerosos edificios diplomáticos (aunque la ciudad cedió la capitalidad política a Yamusukro en 1983, sigue concentrando la mayoría de Embajadas).
“Esto parece el asalto final”, aseguraba un vecino a la agencia France Presse.
“Hemos visto por la ventana a muchísimos combatientes”, añadía otro.
Durante la noche, Ouattara decretó el cierre de las fronteras terrestres, aéreas y marítimas del país, así como un toque de queda en Abiyán. Aunque por la tarde ordenó la apertura del espacio aéreo, aún mantiene cerrados los límites marítimos y terrestres.
La prohibición de salir a la calle -vigente hasta el domingo entre las nueve de la noche y las seis de la mañana locales- la establecía hasta ahora Gbagbo, por lo que se trata de un gesto significativo en la lucha por el poder.
Paralelamente, los cascos azules de la ONU tomaron pacíficamente el control del Aeropuerto Internacional Féliz Houphouët-Boigny en Abiyán y tanto Francia como Onuci mantienen a sus tropas patrullando las calles de la ciudad.
Una unidad del Ejército francés -la antigua potencia colonial mantiene una misión de paz denominada Unicornio que cuenta con un millar de militares- tuvo que intervenir en el barrio de Deux Plateaux para salvar a varios compatriotas atacados por los simpatizantes de Gbagbo.
El Ministerio de Defensa francés aseguró el viernes por la mañana que unos 500 residentes extranjeros (150 de los cuales son de nacionalidad francesa) se han refugiado en las últimas horas en su base militar de Port-Bouët. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, convocó un Gabinete de crisis sobre Costa de Marfil.
Los combates en la que es la ciudad más poblada del país se desencadenaron después de que expirara el ultimátum dado hace dos días por Ouattara a Gbagbo, para que tanto él como sus seguidores se entregaran. También tras un rápido avance de las fuerzas del presidente electo desde el norte del país, su feudo, hacia la costa atlántica del sur.
Sin encontrar apenas resistencia, los militares leales al presidente electo se han hecho en los dos últimos días con la capital, Yamusukro (en el centro del país) y con San Pedro, el principal puerto (fundamental para el comercio de cacao, del que Costa de Marfil es el principal productor del mundo y cuyo precio ha caído un 21% en las últimas tres semanas).
Solo les restaba entonces Abiyán, donde el expresidente se atrinchera. “Costa de Marfil es una e indivisible. Gbagbo tiene unas horas para partir. Si no, habrá una marcha sobre Abiyán y será más complicado para él”, afirmó el primer ministro del Gobierno de Ouattara, Guillaume Soro, enla cadena France 24 .
En la misma cadena, un representante de Amnistía Internacional ha alertado del riesgo de que los enfrentamientos entre civiles de ambos bandos se extiendan por todo el país.
Los fieles al presidente saliente son, sin embargo, cada vez menos. Al menos entre los cuerpos de seguridad. “La policía y los gendarmes abandonaron al presidente Gbagbo”, declaró el jueves a la emisora France Info el responsable de la misión de la ONU en el país. A Gbagbo solo le apoyan ya “las fuerzas especiales”, añadió el diplomático.
Se calcula que, con el cambio de criterio, unos 50.000 hombres dejaron de formar parte de los efectivos de Gbagbo, que mantiene algunos comandos especiales y a la Guardia Republicana.
Tampoco le apoya ya el jefe del Estado Mayor del Ejército de Costa de Marfil, Philippe Mangou, de quien se supo la madrugada del viernes que había abandonado su fidelidad al presidente saliente y está refugiado desde el miércoles en la residencia oficial del embajador sudafricano en Abiyán.
Fallece una empleada de la ONU
La intensificación de los conflictos también ha sido advertida por varios organismos internacionales. Una de las víctimas de la escalada violenta de las últimas horas ha sido una mujer sueca que falleció el jueves por la noche un tiro de bala.
El Ministerio de Exteriores sueco ha precisado que la mujer, de 30 años, era empleada de Onuci y que el proyectil que la mató era “probablemente una bala perdida”. Una fuente de la misión de Naciones Unidas, que ya ha emitido un comunicado de pésame, ha asegurado a Reuters que se encontraba en el balcón de casa de un amigo cuando recibió el dispara.
La alta comisaria de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha denunciado a través de un portavoz que ambos bandos están cometiendo graves violaciones de los derechos humanos.
Concretamente, dice que los soldados de Ouattara han secuestrado y maltratado a civiles durante su avance hacia el sur; mientras que los militares fieles a Gbagbo han matado a civiles inocentes. En ambos casos bastó con la sospecha de que los agredidos eran partidarios del rival.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el jueves en Nueva York una resolución que contempla nuevas sanciones contra Gbagbo.
Los 15 miembros del máximo órgano internacional de seguridad aprobaron por unanimidad la resolución 1975 propuesta por Francia y Nigeria, que endurece las sanciones contra el presidente saliente y su círculo de colaboradores más cercano, al tiempo que le pide que traspase el poder.
La resolución da “todo el apoyo” a la Onuci para usar “todas las medidas necesarias” con el fin de “proteger a la población civil”.
Gbagbo, su esposa Simone, y otros colaboradores verán sus activos en el exterior congelados, además de que se les impone una restricción a todos sus viajes al exterior “por incitar al odio y a la violencia”.

La sombra de la guerra civil planea en Costa de Marfil

Gbagbo se aferra a la presidencia pese al rechazo internacional

AGENCIAS – Abiyán – 05/12/2010
La violencia se recrudeció ayer en Abiyán, la principal ciudad de Costa de Marfil, y otras ciudades del país en favor de la victoria de Alassane Ouattara en las elecciones presidenciales del pasado domingo.
Mientras, el gobernante desde 2000, Laurent Gbagbo, juró por otros cinco años en el cargo a pesar de la fuerte oposición interna y el rechazo internacional a su investidura. La tensión ha aumentado en los dos últimos días en el país y existe el temor de que se reanude la guerra civil, que dividió al país entre 2002 y 2007, ya que se vislumbra difícil una salida consensuada al conflicto.
  • En varias zonas de Abiyán, grupos de jóvenes cercanos a la Agrupación de Hufuetistas para la Democracia y el Desarrollo (RHDP), coalición que respalda a Ouattara, levantaron barricadas y quemaron neumáticos, mientras los policías disparaban para disolverlos.
Escenas similares se produjeron en las populosas barriadas de la periferia de la ciudad, donde Ouattara tiene un gran número de seguidores, y también en la localidad de Grand-Bassam, a unos 15 kilómetros de Abiyán, la capital económica del país. Los disturbios han causado ya cuatro muertos.
Por su parte, Guillaume Soro, primer ministro y líder de las Fuerzas Nuevas, que mantuvieron la guerra contra el Gobierno de Gbagbo hasta hace tres años y que siguen armadas y mantienen el control del norte del país, apoyó también la victoria de Ouattara y dijo que la proclamación de Gbagbo por el Consejo Constitucional no se basa en argumentos legales.
Soro consideró ilegal la anulación de los resultados en siete departamentos del norte donde Ouattara tenía amplia mayoría, incluida Bouaké, donde tienen su sede principal las Fuerzas Nuevas. Mientras tanto, Gbagbo reunió el viernes en el palacio presidencial a los altos mandos de las Fuerzas Armadas para obtener su respaldo. Los militares cerraron durante la jornada de ayer las fronteras del país.
Gbagbo advirtió durante la ceremonia de investidura de que no cederá la soberanía del país a pesar de la negativa prácticamente unánime de la comunidad internacional a la hora de reconocerle como vencedor de los comicios presidenciales. “Seguiré trabajando con todos los países del mundo, pero nunca rendiré nuestra soberanía”, advirtió.
Tanto Naciones Unidas, como la Unión Africana (UA), la Unión Europea, Estados Unidos y otros países han admitido como válidos los resultados electorales anunciados el jueves por la Comisión Electoral Independiente (CEI), que dio la victoria a Ouattara. Según anunció el jueves la CEI, Ouattara obtuvo un 54% de los votos y Gbagbo el 46%, lo que daba la victoria al candidato opositor.
La UA ha anunciado que enviará al ex presidente sudafricano Thabo Mbeki en “misión de urgencia” a Costa de Marfil, donde la tensión crece y se disparan las amenazas de guerra civil por la disputa poselectoral entre los dos candidatos a la jefatura del Estado.
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